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Literatura

William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, Warwickshire, Reino Unido c. 26 de abril de 1564jul.-ibídem, 23 de abriljul./ 3 de mayo de 1616greg.)


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William Shakespeare (Stratford-upon-Avon, Warwickshire, Reino Unido c. 26 de abril de 1564jul.-ibídem, 23 de abriljul./ 3 de mayo de 1616greg.) fue un dramaturgo, poeta y actor inglés. Conocido en ocasiones como el Bardo de Avon (o simplemente El Bardo), Shakespeare es considerado el escritor más importante en lengua inglesa y uno de los más célebres de la literatura universal.

 

Según la Encyclopædia Britannica, «Shakespeare es generalmente reconocido como el más grande escritor de todos los tiempos, figura única en la historia de la literatura. La fama de otros poetas, tales como Homero y Dante Alighieri, o de novelistas como Miguel de Cervantes, León Tolstoy o Charles Dickens, ha trascendido las barreras nacionales, pero ninguno de ellos ha llegado a alcanzar la reputación de Shakespeare, cuyas obras […] hoy se leen y representan con mayor frecuencia y en más países que nunca. La profecía de uno de sus grandes contemporáneos, Ben Jonson, se ha cumplido por tanto: “Shakespeare no pertenece a una sola época sino a la eternidad”».

 

El crítico estadounidense Harold Bloom sitúa a Shakespeare, junto a Dante, en la cúspide de su “canon occidental”: «Ningún otro escritor ha tenido nunca tantos recursos lingüísticos como Shakespeare, tan profusos en Trabajos de amor perdidos que tenemos la impresión de que, de una vez por todas, se han alcanzado muchos de los límites del lenguaje. Sin embargo, la mayor originalidad de Shakespeare reside en la representación de personajes: Bottom es un melancólico triunfo; Shylock, un problema permanentemente equívoco para todos nosotros; pero sir John Falstaff es tan original y tan arrollador que con él Shakespeare da un giro de ciento ochenta grados a lo que es crear a un hombre por medio de palabras».

Jorge Luis Borges escribió sobre él: «Shakespeare es el menos inglés de los poetas de Inglaterra. Comparado con Robert Frost (de New England), con Wordsworth, con Samuel Johnson, con Chaucer y con los desconocidos que escribieron, o cantaron, las elegías, es casi un extranjero. Inglaterra es la patria del understatement, de la reticencia bien educada; la hipérbole, el exceso y el esplendor son típicos de Shakespeare».

Shakespeare fue poeta y dramaturgo venerado ya en su tiempo, pero su reputación no alcanzó las altísimas cotas actuales hasta el siglo XIX. Los románticos, particularmente, aclamaron su genio, y los victorianos adoraban a Shakespeare con una devoción que George Bernard Shaw denominó “bardolatría”.

En el siglo XX, sus obras fueron adaptadas y redescubiertas en multitud de ocasiones por todo tipo de movimientos artísticos, intelectuales y de arte dramático. Las comedias y tragedias shakespearianas han sido traducidos a las principales lenguas, y constantemente son objeto de estudios y se representan en diversos contextos culturales y políticos de todo el mundo. Por otra parte, muchas de las citas y aforismos que salpican sus obras han pasado a formar parte del uso cotidiano, tanto en inglés como en otros idiomas. Y en lo personal, con el paso del tiempo, se ha especulado mucho sobre su vida, cuestionando su sexualidad, su filiación religiosa, e incluso la autoría de sus obras.

Existen muy pocos hechos documentados en la vida de William Shakespeare. Lo que sí se puede afirmar es que fue bautizado en Stratford-upon-Avon, Warwickshire, el 26 de abril de 1564 y falleció el 23 de abril de 1616, según el calendario juliano, poco antes de cumplir los 52 años.

William Shakespeare (también deletreado Shakspere, Shaksper y Shake-speare, porque la ortografía en tiempos isabelinos no era ni fija ni absoluta)7 nació en Stratford-upon-Avon, en abril de 1564. Fue el tercero de los ocho hijos que tuvieron John Shakespeare, un próspero comerciante que llegó a alcanzar una destacada posición en el municipio, y Mary Arden, que descendía de una familia de abolengo.

Nació cuando su familia vivía en la calle Henley de Stratford; no se conoce el día exacto, puesto que entonces sólo se hacía el acta del bautismo, el 26 de abril en este caso, por lo que es de suponer que nacería algunos días antes y no más de una semana, según era lo corriente; la tradición ha venido fijando como fecha de su natalicio el 23 de abril, festividad de San Jorge, tal vez por analogía con el día de su muerte, otro 23 de abril, en 1616, pero esta datación no se sustenta en ningún documento.

El padre de Shakespeare, que se encontraba en la cumbre de su prosperidad cuando nació William, cayó poco después en desgracia. Acusado de comercio ilegal de lana, perdió su posición destacada en el gobierno del municipio. Se ha apuntado también que tal vez tuvo que ver en su procesamiento una posible afinidad con la fe católica, por ambas partes de la familia.

William Shakespeare probablemente cursó sus primeros estudios en la escuela primaria local, la Stratford Grammar School, en el centro de su ciudad natal, lo que debió haberle aportado una educación intensiva en gramática y literatura latinas. A pesar de que la calidad de las escuelas gramaticales en el período isabelino era bastante irregular, existen indicios en el sentido de que la de Stratford era bastante buena. La asistencia de Shakespeare a esta escuela es mera conjetura, basada en el hecho de que legalmente tenía derecho a educación gratuita por ser el hijo de un alto cargo del gobierno local. No obstante, no existe ningún documento que lo acredite, ya que los archivos parroquiales se han perdido. En esa época estaba dirigida por John Cotton, maestro de amplia formación humanística y supuestamente católico; una Grammar School (equivalente a un estudio de gramática del XVI español o al actual bachillerato) impartía enseñanzas desde los ocho hasta los quince años y la educación se centraba en el aprendizaje del latín; en los niveles superiores el uso del inglés estaba prohibido para fomentar la soltura en la lengua latina; prevalecía el estudio de la obra de Esopo traducida al latín, de Ovidio y de Virgilio, autores estos que Shakespeare conocía.

El 28 de noviembre de 1582, cuando tenía 18 años de edad, Shakespeare contrajo matrimonio con Anne Hathaway, de 26, originaria de Temple Grafton, localidad próxima a Stratford. Dos vecinos de Anne, Fulk Sandalls y John Richardson, atestiguaron que no existían impedimentos para la ceremonia. Parece que había prisa en concertar la boda, tal vez porque Anne estaba embarazada de tres meses. Tras su matrimonio, apenas hay huellas de William Shakespeare en los registros históricos, hasta que hace su aparición en la escena teatral londinense. El 26 de mayo de 1583, la hija primogénita de la pareja, Susanna, fue bautizada en Stratford. Un hijo, Hamnet, y otra hija, Judith, nacidos mellizos, fueron asimismo bautizados poco después, el 2 de febrero de 1585; Hamnet murió a los once años, y solamente llegaron a la edad adulta sus hijas. A juzgar por el testamento del dramaturgo, que se muestra algo desdeñoso con Anne Hathaway, el matrimonio no estaba bien avenido.

Los últimos años de la década de 1580 son conocidos como los ‘años perdidos’ del dramaturgo, ya que no hay evidencias que permitan conocer dónde estuvo, o por qué razón decidió trasladarse de Stratford a Londres. Según una leyenda que actualmente resulta poco creíble, fue sorprendido cazando ciervos en el parque de sir Thomas Lucy, el juez local, y se vio obligado a huir. Según otra hipótesis, pudo haberse unido a la compañía teatral Lord Chamberlain’s Men a su paso por Stratford. Un biógrafo del siglo XVII, John Aubrey, recoge el testimonio del hijo de uno de los compañeros del escritor, según el cual Shakespeare habría pasado algún tiempo como maestro rural.

 

Londres y su paso por el teatro

Hacia 1592 Shakespeare se encontraba ya en Londres trabajando como dramaturgo, y era lo suficientemente conocido como para merecer una desdeñosa descripción de Robert Greene, quien lo retrata como «un grajo arribista, embellecido con nuestras plumas, que con su corazón de tigre envuelto en piel de comediante se cree capaz de impresionar con un verso blanco como el mejor de vosotros»,9 y dice también que “se tiene por el único sacude-escenas del país” (en el original, Greene usa la palabra shake-scene, aludiendo tanto a la reputación del autor como a su apellido, en un juego de paronomasia).

En 1596, con sólo once años de edad, murió Hamnet, único hijo varón del escritor, quien fue enterrado en Stratford el 11 de agosto de ese mismo año. Algunos críticos han sostenido que la muerte de su hijo pudo haber inspirado a Shakespeare la composición de Hamlet (hacia 1601), reescritura de una obra más antigua que, por desgracia, no ha sobrevivido.

Hacia 1598 Shakespeare había trasladado su residencia a la parroquia de St. Helen, en Bishopsgate. Su nombre encabeza la lista de actores en la obra Cada cual según su humor (Every Man in His Humour), de Ben Jonson.

Pronto se convertiría en actor, escritor, y, finalmente, copropietario de la compañía teatral conocida como Lord Chamberlain’s Men, que recibía su nombre, al igual que otras de la época, de su aristocrático mecenas, el lord chambelán (Lord Chamberlain). La compañía alcanzaría tal popularidad que, tras la muerte de Isabel I y la subida al trono de Jacobo I, el nuevo monarca la tomaría bajo su protección, pasando a denominarse los King’s Men (Hombres del rey).

En 1604, Shakespeare hizo de casamentero para la hija de su casero. Documentación legal de 1612, cuando el caso fue llevado a juicio, muestra que en 1604, Shakespeare había sido arrendatario de Christopher Mountjoy, un artesano hugonote del noroeste de Londres. El aprendiz de Mountjoy, Stephen Belott, tenía intenciones de casarse con la hija de su maestro, por lo que el dramaturgo fue elegido como intermediario para ayudar a negociar los detalles de la dote. Gracias a los servicios de Shakespeare, se llevó a efecto el matrimonio, pero ocho años más tarde Belott demandó a su suegro por no hacer entrega de la totalidad de la suma acordada en concepto de dote. El escritor fue convocado a testificar, mas no recordaba el monto que había propuesto.

Existen varios documentos referentes a asuntos legales y transacciones comerciales que demuestran que en su etapa londinense Shakespeare se enriqueció lo suficiente como para comprar una propiedad en Blackfriars y convertirse en el propietario de la segunda casa más grande de Stratford.

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Shakespeare se retiró a su pueblo natal en 1611, pero se vio metido en diversos pleitos, como por ejemplo un litigio respecto al cercado de tierras comunales que, si por un lado fomentaba la existencia de pasto para la cría de ovejas, por otro condenaba a los pobres arrebatándoles su única fuente de subsistencia. Como el escritor tenía cierto interés económico en tales propiedades, para disgusto de algunos tomó una posición neutral que sólo aseguraba su propio beneficio. En marzo de 1613 hizo su última adquisición, no en su pueblo, sino en Londres, comprando por 140 libras una casa con corral cerca del teatro de Blackfriars, de cuya suma sólo pagó en el acto sesenta libras, pues al día siguiente hipotecó la casa por el resto al vendedor. Por cierto que Shakespeare no hizo la compra a su solo nombre, sino que asoció los de William Johnson, John Jackson y John Hemynge, este último uno de los actores que promovieron la edición del First folio. El efecto legal de este procedimiento, según escribe el gran biógrafo de Shakespeare Sidney Lee, «era privar a su mujer, en caso de que sobreviviera, del derecho de percibir sobre esta propiedad el dote de viuda»; pero pocos meses después aconteció un desastre: se incendió el Teatro del Globo, y con él todos los manuscritos del dramaturgo, junto con su comedia Cardenio, inspirada en un episodio de Don Quijote de La Mancha; se sabe de esta obra porque el 9 de septiembre de 1653 el editor Humphrey Maseley obtuvo licencia para la publicación de una obra que describe como Historia de Cardenio, por Fletcher y Shakespeare; el citado Sidney Lee dice que ningún drama de este título ha llegado hasta nuestros días y que probablemente haya que identificarlo con la pérdida comedia llamada Cardenno o Cardenna, que fue representada dos veces ante la Corte por la compañía de Shakespeare, la primera en febrero de 1613, con ocasión de las fiestas por el matrimonio de la princesa Isabel, y la segunda en 8 de junio, ante el embajador del Duque de Saboya, esto es, pocos días antes de incendiarse el teatro de El Globo.

En las últimas semanas de la vida de Shakespeare, el hombre que iba a casarse con su hija Judith —un tabernero de nombre Thomas Quiney— fue acusado de promiscuidad ante el tribunal eclesiástico local. Una mujer llamada Margaret Wheeler había dado a luz a un niño, y afirmó que Quiney era el padre. Tanto la mujer como su hijo murieron al poco tiempo. Esto afectó, no obstante, a la reputación del futuro yerno del escritor, y Shakespeare revisó su testamento para salvaguardar la herencia de su hija de los problemas legales que Quiney pudiese tener.

Shakespeare falleció el 23 de abril de 1616. Estuvo casado con Anne hasta su muerte, y le sobrevivieron dos hijas, Susannah y Judith. La primera se casó con el doctor John Hall. Sin embargo, ni los hijos de Susannah ni los de Judith tuvieron descendencia, por lo que no existe en la actualidad ningún descendiente vivo del escritor. Se rumoreó, sin embargo, que Shakespeare era el verdadero padre de su ahijado, el poeta y dramaturgo William Davenant.

Siempre se ha tendido a asociar la muerte de Shakespeare con la bebida, —murió, según los comentarios más difundidos, como resultado de una fuerte fiebre, producto de su estado de embriaguez—. Al parecer, el dramaturgo se habría reunido con Ben Jonson y Michael Drayton para festejar con sus colegas algunas nuevas ideas literarias. Investigaciones recientes llevadas a cabo por científicos alemanes10 afirman que es muy probable que el escritor inglés padeciera de cáncer.

Los restos de Shakespeare fueron sepultados en el presbiterio de la iglesia de la Santísima Trinidad (Holy Trinity Church) de Stratford. El honor de ser enterrado en el presbiterio, cerca del altar mayor de la iglesia, no se debió a su prestigio como dramaturgo, sino a la compra de un diezmo de la iglesia por 440 libras (una suma considerable en la época). El monumento funerario de Shakespeare, erigido por su familia sobre la pared cercana a su tumba, lo muestra en actitud de escribir, y cada año, en la conmemoración de su nacimiento, se le coloca en la mano una nueva pluma de ave.

Era costumbre en esa época, cuando había necesidad de espacio para nuevas sepulturas, vaciar las antiguas, y trasladar sus contenidos a un osario cercano. Tal vez temiendo que sus restos pudieran ser exhumados, según la Enciclopedia Británica, el propio Shakespeare habría compuesto el siguiente epitafio para su lápida:
Buen amigo, por Jesús, abstente
de cavar el polvo aquí encerrado.
Bendito sea el hombre que respete estas piedras,
y maldito el que remueva mis huesos.11
Una leyenda afirma que las obras inéditas de Shakespeare yacen con él en su tumba. Nadie se ha atrevido a comprobar la veracidad de la leyenda, tal vez por miedo a la maldición del citado epitafio.

Se desconoce cuál entre todos los retratos que existen de Shakespeare es el más fiel a la imagen del escritor, ya que muchos de ellos son falsos y pintados a posteriori a partir del grabado del First folio. El llamado “retrato Chandos”, que data de entre 1600 y 1610, en la National Portrait Gallery (en Londres), se considera el más acertado. En él aparece el autor a los cuarenta años, aproximadamente, con barba y un aro dorado en la oreja izquierda.

Autoría de las obras de Shakespeare

Resulta curioso que todo el conocimiento que ha llegado a la posteridad sobre uno de los autores del canon occidental13 no sea más que un constructo formado con las más diversas especulaciones. Se ha discutido incluso si Shakespeare es el verdadero autor de sus obras, atribuidas por algunos a Francis Bacon, a Christopher Marlowe (quien, como espía, habría fingido su propia muerte) o a varios ingenios; la realidad es que todas esas imaginaciones derivan del simple hecho de que los datos de que se dispone sobre el autor son muy pocos y contrastan con la desmesura de su obra genial, que fecunda y da pábulo a las más retorcidas interpretaciones.

El problema de la autoría

Casi ciento cincuenta años después de la muerte de Shakespeare en 1616, comenzaron a surgir dudas sobre la verdadera autoría de las obras a él atribuidas. Los críticos se dividieron en “stratfordianos” (partidarios de la tesis de que el William Shakespeare nacido y fallecido en Stratford fue el verdadero autor de las obras que se le atribuyen) y “anti-stratfordianos” (defensores de la atribución de estas obras a otro autor). La segunda posición es en la actualidad muy minoritaria.

Los documentos históricos demuestran que entre 1590 y 1620 se publicaron varias obras teatrales y poemas atribuidos al autor William Shakespeare, y que la compañía que representaba estas piezas teatrales, Lord Chamberlain’s Men (luego King’s Men), tenía entre sus componentes a un actor con este nombre. Se puede identificar a este actor con el William Shakespeare del que hay constancia que vivió y murió en Stratford, ya que este último hace en su testamento ciertos dones a miembros de la compañía teatral londinense.

Los llamados “stratfordianos” opinan que este actor es también el autor de las obras atribuidas a Shakespeare, apoyándose en el hecho de que tienen el mismo nombre, y en los poemas encomiásticos incluidos en la edición de 1623 del First Folio, en los que hay referencias al “Cisne de Avon” y a su “monumento de Stratford”. Esto último hace referencia a su monumento funerario en la iglesia de la Santísima Trinidad, en Stratford, en el que, por cierto, aparece retratado como escritor, y del que existen descripciones hechas por visitantes de la localidad desde, al menos, la década de 1630. Según este punto de vista, las obras de Shakespeare fueron escritas por el mismo William Shakespeare de Stratford, quien dejó su ciudad natal y triunfó como actor y dramaturgo en Londres.

Los llamados “anti-stratfordianos” discrepan de lo anteriormente expresado. Según ellos, el Shakespeare de Stratford no sería más que un hombre de paja que encubriría la verdadera autoría de otro dramaturgo que habría preferido mantener en secreto su identidad. Esta teoría tiene diferentes bases: supuestas ambigüedades y lagunas en la documentación histórica acerca de Shakespeare; el convencimiento de que las obras requerirían un nivel cultural más elevado del que se cree que tenía Shakespeare; supuestos mensajes en clave ocultos en las obras; y paralelos entre personajes de las obras de Shakespeare y la vida de algunos dramaturgos.

Durante el siglo XIX, el candidato alternativo más popular fue sir Francis Bacon. Muchos “anti-stratfordianos” del momento, sin embargo, se mostraron escépticos hacia esta hipótesis, aun cuando fueron incapaces de proponer otra alternativa. El poeta estadounidense Walt Whitman dio fe de este escepticismo cuando le dijo a Horace Traubel, “Estoy con vosotros, compañeros, cuando decís “no” a Shaksper (sic): es a lo que puedo llegar. Respecto a Bacon, bueno, veremos, veremos.”. Desde los años 80, el candidato más popular ha sido Edward de Vere, decimoséptimo conde de Oxford, propuesto por John Thomas Looney en 1920, y por Charlton Ogburn en 1984. El poeta y dramaturgo Christopher Marlowe se ha barajado también como alternativa, aunque su temprana muerte lo relega a un segundo plano. Otros muchos candidatos han sido propuestos, si bien no han conseguido demasiados seguidores.

La posición más extendida en medios académicos es que el William Shakespeare de Stratford fue el autor de las obras que llevan su nombre.

Sin embargo, recientemente el rumor sobre la autoría de Shakespeare se ha acrecentado tras las declaraciones de los actores Derek Jacobi y Mark Rylance. Ambos han divulgado la denominada “‘Declaración de Duda Razonable” sobre la identidad del famoso dramaturgo. La declaración cuestiona que William Shakespeare, un plebeyo del siglo XVI criado en un hogar analfabeto de Stratford-upon-Avon, escribiera las geniales obras que llevan su nombre. El comunicado argumenta que un hombre que apenas sabía leer y escribir no pudo poseer los rigurosos conocimientos legales, históricos y matemáticos que salpican las tragedias, comedias y sonetos atribuidos a Shakespeare.

A lo largo del tiempo han existido teorías que subrayan que William Shakespeare era tan sólo un “alias” tras los que podían esconderse otros ilustres nombres como Christopher Marlowe (1564-1593), el filósofo y hombre de letras Francis Bacon (1561-1626) o Edward de Vere (1550-1604), decimoséptimo conde de Oxford. Jacobi asegura inclinarse por Edward de Vere, que frecuentó la vida cortesana en el reinado de Isabel I (1533-1603), y lo califica como su “candidato” preferido, dadas las supuestas similitudes entre la biografía del conde y numerosos hechos relatados en los libros de Shakespeare.

¿Cuál es una de las razones principales por la que se cuestionó la autoría de Shakespeare? El World Book Encyclopedia señala “la negativa a creer que un actor de Stratford on Avon hubiese podido escribir tales obras. Su origen rural no cuadraba con la imagen que tenían del genial autor”. La citada enciclopedia añade que la mayoría de los supuestos escritores “pertenecían a la nobleza o a otro estamento privilegiado”. Así pues, muchos de los que ponían en tela de juicio la paternidad literaria de Shakespeare creen que “solo pudo haber escrito las obras un autor instruido, refinado y de clase alta”. Con todo, muchos especialistas creen que Shakespeare sí las escribió.

Se ha opinado mucho sobre la vida personal del autor y sobre su presunta homosexualidad,16 especulación que encuentra su base principal en una originalísima colección de sonetos que fue publicada, al parecer, sin su consentimiento. También se ha sospechado la existencia de alguna o algún amante que hiciera desgraciado su matrimonio, ya que la que fue su mujer y madre de sus tres hijos era bastante mayor que él y se encontraba embarazada antes de la boda. Esta sospecha se asienta en una famosa cita de su testamento: «Le dejo mi segunda mejor cama», pasaje que ha suscitado las más dispares interpretaciones y no pocas especulaciones. La más general tiene que ver con que la relación de la pareja no era del todo satisfactoria. Pero otra apunta en sentido contrario, ya que el dramaturgo le habría dedicado un hermoso soneto a su señora esposa titulado The World’s Wife (“La Esposa del Mundo”).

Se ha seguido muy de cerca, además, la crueldad de Shakespeare con respecto a la figura femenina en sus sonetos y, en consecuencia, de la ingenuidad del hombre que cae atrapado en sus redes. Los temas de la promiscuidad, lo carnal y la falsedad de la mujer —descrita y criticada humorísticamente por el dramaturgo— son pruebas suficientes para los que parten de la base de que tendría cierta predilección por los hombres y un repudio hacia la coquetería de las damas, en todo caso, siempre mencionadas en alusión a su superficialidad e intereses materialistas.

fragmento de su soneto 144:

Dos amores tengo yo de disfrute y desesperaciónlos cuales como dos espíritus aún me sugieren queel mejor ángel es un hombre blanco y derecho, yel peor espectro, una mujer de color enfermizo.Para ganarme pronto al infierno, mi mal femeninose llevó al mejor ángel de mi lado,y corrumpiría a mi santo para ser un demonio,arruinando su pureza con su fétido orgullo (…)

Se puede apreciar claramente la dura crítica shakesperiana hacia el papel de una mujer que, a primera vista, parece interponerse entre el romance del dramaturgo y su mecenas. Quienes desmienten este supuesto, lo hacen objetando que la voz poética del soneto no tiene por qué coincidir con la personalidad del autor.

Lo cierto es que Shakespeare parodia su perspectiva, como vemos en la cita:

Los ojos de mi señora no son nada como el sol,el coral es por lejos más rojo que sus rojos labios;si la nieve es blanca, ¿por qué entonces sus pechos son oscuros?Si el cabello fuera alambre, negros alambres crecerían de su cabeza (…)

Toda esta problemática se enturbia si nos detenemos por un instante a analizar algunos de sus más afamados pasajes teatrales. En una de sus comedias, titulada Como gustéis, Shakespeare pone de manifiesto la corrupción del mundo masculino y la capacidad de una mujer –Rosalinda – para restaurar el orden inicial y llegar a la paz. Sin embargo, a pesar de que la heroína de la trama es una figura femenina, ésta se arma de valor y es capaz de grandes hazañas recién cuando asume el papel de un hombre, Ganímedes —personaje de la mitología, amante masculino de Júpiter—.

Adentrándonos en la tragedia, el caso del Rey Lear es también muy representativo. Aquí el autor destaca la ceguedad de los hombres, sobre todo de Lear, que destierra a su hija Cordelia por ser la única de las tres hermanas en expresar su honestidad. Estudios feministas apuntarían a que Shakespeare atacaba a su sociedad contemporánea, y que utilizaría nombres y lugares ficticios para huir de persecuciones de la corte. Defiende a la mujer y le hace ver a los hombres que el silenciarla terminaría en catástrofe, como así sucede en el desenlace de Lear. Otras opiniones sobre la obra expresan que la mujer no podía acceder al trono, según el dramaturgo, porque esto implicaría caos y controversias. Cuando el rey Lear adjudica el poder a sus dos hijas mayores, Goneril y Regan, éstas cambian su conducta bruscamente para con su padre y lo someten a una agobiante tortura que irá consumiendo su vida poco a poco. El gobierno se deteriora y el séquito real se desmorona hasta que un hombre reasume el mando.

Religión

En 1559, cinco años antes del nacimiento de Shakespeare, durante el reinado de Isabel I, la Iglesia de Inglaterra se separó definitivamente, tras un período de incertidumbre, de la Iglesia católica. Por esa razón, los católicos ingleses fueron presionados para convertirse al anglicanismo, y se establecieron leyes para perseguir a los que rehusaban convertirse. Algunos historiadores sostienen que durante la época de Shakespeare existió una oposición importante y muy extendida a la imposición de la nueva fe.17 Algunos críticos, apoyándose en evidencias tanto históricas como literarias, han argumentado que Shakespeare era uno de estos opositores, si bien no han conseguido demostrarlo fehacientemente. Lo cierto es que Shakespeare se encontró más cómodo bajo el reinado del supersticioso y filocatólico Jacobo I que bajo el de Isabel I.

Hay indicios de que algunos miembros de la familia del dramaturgo fueron católicos. El más importante es un folleto firmado por John Shakespeare, padre del poeta, en el que, supuestamente, éste hacía profesión de fe de su secreto catolicismo. El texto, hallado en el interior de una de las vigas de la casa natal de Shakespeare en el siglo XVIII, fue analizado por un destacado estudioso, Edmond Malone. Sin embargo, se ha perdido, por lo que no puede demostrarse su autenticidad. John Shakespeare figuraba también entre los que no asistían a los servicios eclesiásticos, pero supuestamente esto fue “por temor a ser procesado por deudas”, según los comisionados, y no por no aceptar la religión anglicana.

La madre de Shakespeare, Mary Arden, pertenecía a una conocida familia católica de Warwickshire.19 En 1606, su hija Susannah fue una de las pocas mujeres residentes en Stratford que rehusaron tomar la comunión, lo que podría sugerir ciertas simpatías por el catolicismo.20 El archidiácono Richard Davies, un clérigo anglicano del siglo XVIII, escribió supuestamente de Shakespeare: «Murió como un papista».21 Además, cuatro de cada seis maestros de la escuela de Stratford a la que se cree que asistió el escritor durante su juventud, eran simpatizantes católicos,22 y Simon Hunt, probablemente uno de los profesores de Shakespeare, terminó haciéndose jesuita.

Aunque ninguna de estas teorías prueba de modo fehaciente que Shakespeare fuese católico, la historiadora Clare Asquith es de la opinión de que las simpatías de Shakespeare por el catolicismo son perceptibles en su escritura.24 Según Asquith, Shakespeare utiliza términos positivos, como «alto» («high»), «luminoso» («light») o «justo» («fair»), para aludir a personajes católicos; y términos negativos —«bajo» («low»), «oscuro» («dark»)— para los protestantes.

La cultura de Shakespeare

Aunque es mucho lo que se desconoce sobre la educación de Shakespeare, lo cierto es que el artista no accedió a una formación universitaria y su amigo Ben Jonson, que sí la tenía, lamentó en alguna ocasión «su escaso latín y aun menos griego», lo que no fue óbice para que le llamara, además, «dulce cisne del Avon» y añadiera que «no es de un siglo, sino de todos los tiempos». En cierta manera, su escasa instrucción fue una ventaja, ya que su cultura no se moldeó sobre el patrón común de su tiempo; como autodidacta, William Shakespeare, según señaló un experto conocedor y traductor de su obra completa, Luis Astrana Marín, tuvo acceso a fuentes literarias sumamente raras gracias a la amistad que sostuvo con un librero. Los análisis de sus escritos revelan que fue un lector voraz; algunos de ellos son auténticos centones de textos extraídos de las fuentes más diversas; una especial importancia tuvieron para él como fuente los historiadores ingleses, en especial las Chronicles of England, Scotland and Ireland (1577) de Raphael Holinshed, las Vidas paralelas de Plutarco en la retraducción desde la versión francesa de Jacques Amyot realizada por su amigo Thomas North (1573) y los Ensayos de Montaigne, así como novellieri (de Mateo Bandello proviene la historia de Como gustéis y la de Romeo y Julieta, que también inspiró Castelvines y Monteses de Lope de Vega) y misceláneas de todo tipo, algunas de ellas españolas, como las Noches de invierno de Antonio de Eslava o la Silva de varia lección de Pero Mexía. También estaba versado en mitología y retórica, si bien su estilo unas veces rehúye conscientemente las rígidas y mecánicas simetrías de esta última y otras se muestra demasiado jugador del vocablo, como correspondía entonces a la moda conceptista del Eufuismo, difundido por John Lyly y a su vez procedente del estilo de Antonio de Guevara, si bien Shakespeare se pronunció contra los excesos de ese estilo.

No destacó en absoluto por su historial académico; de hecho, sus estudios no alcanzaban a las exigencias de su tiempo; su talento estribaba en su capacidad de hacer algo radicalmente nuevo con lo viejo, a lo que insuflaba nueva vida. En vez de inventar o apelar a la originalidad, tomaba historias preexistentes, como la de Hamlet, y le otorgaba aquello que le faltaba para la eminencia. Sin embargo, algunas de sus obras se instalan deliberadamente al margen de toda tradición, como los Sonetos, donde se invierten todos los cánones del petrarquismo, elaborando un cancionero destinado a un hombre y donde se exige, ni más ni menos, el abandono del narcisismo del momento para engendrar la trascendencia de la eternidad por el amor, lo que puede parecer bastante abstracto, pero es que son así de abstractos y enigmáticos estos poemas, cada uno de los cuales encierra siempre un movimiento dramático, una invocación a la acción.

Cuando Shakespeare se inició en la actividad teatral, ésta se encontraba sufriendo los cambios propios de una época de transición. En sus orígenes, el teatro en Inglaterra era un espectáculo de tipo popular, asociado a otras diversiones extendidas en la época como el bear baiting (pelea de un oso encadenado contra perros rabiosos). Sus raíces se encuentran en la etapa tardomedieval, en una triple tradición dramática: los “milagros ” o “misterios” (mystery plays), de temática religiosa y destinados a solemnizar las festividades de los diferentes gremios; las moralidades u “obras morales” (morality plays), de carácter alegórico y representadas ya por actores profesionales: y los “interludios” cortesanos, piezas destinadas al entretenimiento de la nobleza.

Los nobles más destacados patrocinaban grupos de actores que llevaban sus nombres. Así surgieron, en la época isabelina, compañías como The Hundson Men (luego Lord Chamberlain’s Men), The Admiral’s Men, y The Queen’s Men, entre las más relevantes. En ciertas ocasiones, estas compañías teatrales realizaban sus representaciones en el palacio de sus protectores aristocráticos. The King’s Men, por ejemplo, después del apadrinamiento de la compañía por el rey Jacobo I, actuaban en la corte una vez al mes.25 Contar con el respaldo de un mecenas era fundamental para asegurar el éxito de la obra en el futuro.

Las obras se representaban al principio en los patios interiores de las posadas. Todavía en época de Shakespeare algunos de estos lugares continuaban acogiendo representaciones teatrales. Sin embargo, no resultaban muy adecuados para las representaciones, ya que a veces la actividad de la posada llegaba a dificultar las representaciones. Además contaban con la oposición de las autoridades, preocupados por los desórdenes y reyertas que allí se originaban, así como por las “malvadas prácticas de incontinencia” que allí tenían lugar. Estaba también en contra el factor de la higiene: la peste era muy frecuente y las reuniones multitudinarias no fomentaban precisamente la salud.

Por esos motivos fue surgiendo paulatinamente una legislación que regulaba la actividad teatral, y se fue haciendo más difícil conseguir licencias para realizar representaciones en las posadas. Esto propició la construcción de teatros fijos, más salubres, en las afueras de la ciudad, y la consolidación y profesionalización de la carrera de actor. El primer teatro, denominado simplemente The Theatre, se construyó en 1576. Más adelante se construyeron otros: The Curtain, The Rose, The Swan y The Globe. Este último, construido en 1599 y ubicado, como el resto, fuera de la ciudad, para evitar problemas con el Ayuntamiento de Londres, era el más famoso de todos, y fue el preferido de la compañía de la que formó parte William Shakespeare.

Todos estos teatros fueron construidos siguiendo el modelo de los patios de las posadas. Ninguno se conserva en su estado primitivo, pero existe la posibilidad de conocer con cierta aproximación su forma, gracias a algunas referencias de la época. Eran recintos de forma hexagonal u octogonal (hay excepciones) con un escenario medianamente cubierto que se internaba un poco hacia el centro de un arenal al aire libre circundado por dos o tres pisos de galerías. La plataforma constaba de dos niveles, uno a poco más de un metro respecto a la arena, techado y sujeto por columnas, y otro un poco más alto con un tejado en el que se ocultaba el aparato necesario para manejar la tramoya y maniobrar la puesta en escena. Podía llevar una bandera e incluso simular una torre.

Estos teatros tenían un aforo muy respetable. Se ha calculado, por ejemplo, que The Globe podía acoger a alrededor de 2000 espectadores.

En un principio, la condición social de los cómicos, en especial de la de los más humildes, no se distinguía fácilmente de la de un vagabundo o un mendigo. Con el tiempo, sin embargo, gracias a la apertura de los nuevos teatros, los actores de época isabelina fueron alcanzando mayor consideración social.

La rudimentaria escenografía hacía al intérprete cargar con la responsabilidad mayor de la obra, por lo cual su técnica tendía a la sobreinterpretación en lenguaje, gesticulación y llamativa vestimenta. Como las mujeres tenían prohibido subir al escenario, los papeles femeninos se encomendaban a niños o adolescentes, lo cual se prestaba al juego cómico de la ambigüedad erótica. La palabra era muy importante, y el hecho de que el escenario se adelantara algo en el patio acotaba ese lugar para frecuentes monólogos. La ausencia de fondos pintados hacía frecuente que el actor invocase la imaginación del público y el escritor recurriera a la hipotiposis. El público era abigarrado y heterogéneo, y en consecuencia se mezclaban desde las alusiones groseras y los chistes procaces y chocarreros a la más culta y refinada galantería amorosa y la más retorcida pedantería eufuista.

La audiencia acudía al teatro pagando un precio variable según la comodidad del puesto ofrecido. La entrada más barata exigía estar a pie y expuesto a los cambios meteorológicos; las menos asequibles favorecían a la nobleza y a la gente pudiente, que podía tomar asiento a cubierto y a salvo del sol.

El oficio de autor dramático no estaba bien remunerado y todos los derechos sobre las obras pasaban a poder de las empresas que las representaban; por ello las obras sufrían con frecuencia múltiples refundiciones y adaptaciones por parte de varias plumas, no siempre diestras ni respetuosas, por no hablar de los cortes que sufrían a merced del capricho de los actores. El nombre del autor sólo se mencionaba (y frecuentemente con inexactitud) dos o tres años más tarde, por lo que los escritores no disfrutaban del fruto de su trabajo, a menos que poseyeran acciones en la compañía, como era el caso de Shakespeare y otros dramaturgos que trabajaban conjuntamente y se repartían las ganancias.

Una de las características más importantes del teatro isabelino, y del de Shakespeare en particular, es la multitud de niveles en las que giran sus tramas. Lo trágico, lo cómico, lo poético, lo terreno y lo sobrenatural, lo real y lo fantástico se entremezclan en mayor o menor medida en estas obras. Las transiciones entre lo melancólico y lo activo son rápidas y, frecuentemente, se manifiestan a través de duelos y peleas en escena que debían de constituir una animada coreografía muy del gusto de la época.

El bufón (en inglés, fool) es un personaje importante para la obra shakespeariana, ya que le da libertad de expresión y soltura. Se reconocía en él una insuficiencia mental o carencia física que le permitía decir cosas u opinar sobre cuestiones polémicas que habrían sido prohibidas en boca de personajes de mayor fuste. Sin duda esta estratagema era ideal para el autor inglés, puesto que cualquier crítica a la realeza podría ser justificada adjudicándosela a un personaje que no piensa como la generalidad de las otras personas dadas las insuficiencias que padece.

Ante la falta de manuscritos hológrafos y de fechas precisas de composición, se hace muy difícil el establecer una cronología bibliográfica shakespeariana. El First Folio, que reagrupa la mayor parte de su producción literaria, fue publicado por dos actores de su compañía, John Heminges y Henry Condell, en 1623, ocho años después de la muerte del autor. Este libro dividía su producción dramática en Historias, Comedias y Tragedias, y de él se hicieron 750 copias, de las que han llegado a nuestros días la tercera parte, en su mayoría incompletas. Gracias a esta obra se conservó la mitad de la obra dramática del autor, que no había sido impresa, pues Shakespeare no se preocupó en pasar a la historia como autor dramático.

El First Folio recoge exclusivamente obras dramáticas (no se encuentra en la edición ninguno de sus poemas líricos), en número de 36: 11 tragedias, 15 comedias y 10 obras históricas. No incluye algunas obras tradicionalmente atribuidas a Shakespeare, como las comedias Pericles y Los dos nobles parientes, ni la obra histórica Eduardo III. Mientras que en el caso de Pericles, parece bastante segura la participación de Shakespeare, no ocurre lo mismo con las otras dos obras, por lo que el número de títulos incluidos en el canon shakesperiano oscila, según las versiones, entre las 37 y las 39.

Al igual que muchas tragedias occidentales, la de Shakespeare suele describir a un protagonista que cae desde el páramo de la gracia y termina muriendo, junto a una ajustada proporción del resto del cuerpo protagónico. Se ha sugerido que el giro que el dramaturgo hace del género, es el polo opuesto al de la comedia; ejemplifica el sentido de que los seres humanos son inevitablemente desdichados a causa de sus propios errores o, incluso, el ejercicio irónicamente trágico de sus virtudes, o a través de la naturaleza del destino, o de la condición del hombre para sufrir, caer, y morir…” En otras palabras, es una representación con un final necesariamente infeliz.

Shakespeare compuso tragedias desde el mismo inicio de su trayectoria: una de las más tempranas fue la tragedia romana de Tito Andrónico, siguiendo unos años después Romeo y Julieta. Sin embargo, las más aclamadas fueron escritas en un período de siete años entre 1601 y 1608: Hamlet, Otelo, El Rey Lear, Macbeth (las cuatro principales), y Antonio y Cleopatra, junto a las menos conocidas Timón de Atenas y Troilo y Crésida.

Muchos han destacado en estas obras al concepto aristotélico de la tragedia: que el protagonista debe ser un personaje admirable pero imperfecto, con un público capacitado para comprender y simpatizar con él. Ciertamente, cada uno de los personajes trágicos de Shakespeare es capaz de ejercer el bien y el mal. La representación siempre insiste en el concepto del libre albedrío; el (anti) héroe puede degradarse o retroceder y redimirse por sus actos. El autor, en cambio, los termina conduciendo a su inevitable perdición.

A continuación se listan las tragedias completas de Shakespeare, ordenadas según la fecha aproximada de su composición:
Tito Andrónico (1594)
Romeo y Julieta (1595)
Julio César (1599)
Hamlet (1601)
Troilo y Crésida (1602)
Otelo (1603-1604)
El rey Lear (1605-1606)
Macbeth (1606)
Antonio y Cleopatra (1606)
Coriolano (1608)
Timón de Atenas (1608)

Comedias

Entre las características esenciales de la comedia shakespeariana encontramos la vis cómica, la dialéctica de un lenguaje lleno de juegos de palabras, el contraste entre caracteres opuestos por clase social, sexo, género o poder (un ejemplo representativo sería La fierecilla domada, también traducida a veces como La doma de la bravía); las alusiones y connotaciones eróticas, los disfraces y la tendencia a la dispersión caótica y la confusión hasta que el argumento de la historia desemboca en la recuperación de lo perdido y la correspondiente restauración en el marco de lo natural. El panorama de la comedia supone además la exploración de una sociedad donde todos sus integrantes son estudiados por igual de forma muy distinta a como es vista la sociedad en sus obras históricas, montadas sobre la persecución maquiavélica del poder («una escalera de arena», a causa de su vaciedad de contenido) y el trastorno del orden cósmico divino que el rey representa en la tierra. Como galería de tipos sociales la comedia es, pues, un espacio más amplio en Shakespeare que el trágico y el histórico y refleja mejor la sociedad de su tiempo, si bien también resalta en este campo el talento del autor para crear personajes especialmente individualizados, como el bufón y arquetipo de lo sanchopancesco llamado Falstaff.

Si bien el tono de la trama es con frecuencia burlesco, otras veces se encuentra latente un inquietante elemento trágico, como en El mercader de Venecia. Cuando trata temas que pueden desencadenar un trágico desenlace, Shakespeare trata de enseñar, a su modo habitual, sin tomar partido, proponer remedios ni moralizar o predicar en absoluto, los riesgos del vicio, la maldad y la irracionalidad del ser humano, sin necesidad de caer en la destrucción que aparece en sus tragedias y deja a la Naturaleza el orden restaurador y reparador.

Los finales de las comedias son, por lo general, festivos y placenteros. Debe tenerse en cuenta que el lenguaje vulgar y de doble sentido, así como la magnitud de diversos puntos de vista, los cambios de suerte y el trastorno de las identidades, aportan un ingrediente infaltable que suele estar acompañado de sorprendentes coincidencias. La parodia del sexo, el papel del disfraz y el poder mágico de la naturaleza para reparar los daños y heridas ocasionados por una sociedad corrupta y sedienta de codicia son elementos trascendentes en la comedia shakespeariana.

El hombre cambia totalmente su forma de pensar y de actuar al refugiarse en lo salvaje y huir de la civilización, prestándose al juego de oposiciones. Cabe destacar, por último, que la esfera social que Shakespeare utiliza en sus obras es quizás algo más reducida que la que encontramos en la mayor parte de las comedias.

Tal como se ha dicho antes, el bufón —que era un personaje muy popular en la corte de la época— es el elemento inquebrantable sobre el cual el dramaturgo se siente más libre de expresar lo que piensa, teniendo en cuenta que las opiniones de una persona con estas características nunca eran consideradas como válidas —excusa perfecta para explayarse.

Se estima que la fecha de composición de las comedias de Shakespeare ha de girar en torno a los años 1590 y 1612, como punto de partida y culminación de su labor como escritor. La primera y menos elaborada fue Los dos hidalgos de Verona, seguida de El mercader de Venecia, Mucho ruido y pocas nueces, Como gustéis,Cuento de invierno, La tempestad, y otras tantas que se enumeran a continuación:

La comedia de las equivocaciones (1591)
Los dos hidalgos de Verona (1591-1592)
Trabajos de amor perdidos (también traducida como Penas de amor perdidas) (1592)
El sueño de una noche de verano (1595-1596)
El mercader de Venecia (1596-1597)
Mucho ruido y pocas nueces (también traducida como Mucho ruido para nada) (1598)
Como gustéis (también traducida como A vuestro gusto) (1599-1600)
Las alegres comadres de Windsor (también traducida como Las alegres casadas de Windsor) (1601)
A buen fin no hay mal principio (también traducida como Bien está todo lo que bien acaba) (1602-1603)
Medida por medida (1604)
Pericles (1607)
Cimbelino (1610)
Cuento de invierno (1610-1611)
La tempestad (1612)
La fierecilla domada (fecha desconocida)
Noche de reyes (fecha desconocida)

Es importante dejar en claro que La tempestad, Cuento de invierno, Cimbelino y Pericles son consideradas por muchos fantasías poéticas (en inglés se emplea el término romance), dado que poseen características que las diferencian del resto de las comedias.

Obras históricas

En el First Folio se clasifican como «obras históricas» (en inglés, histories) exclusivamente las relacionadas con la historia, relativamente reciente, de Inglaterra. Otras obras de tema histórico, como las ambientadas en la antigua Roma, o incluso Macbeth, protagonizada por un auténtico rey de Escocia, no se clasifican en este apartado. Son once en total (o diez, si se excluye Eduardo III, modernamente considerada apócrifa). La fuente utilizada por el dramaturgo para la composición de estas obras es bien conocida: se trata de las Crónicas de Raphael Holinshed.

A continuación se ofrece una lista de estas obras ordenadas según la fecha aproximada de su composición

Eduardo III (The Reign of King Edward III; compuesta entre 1590 y 1594; publicada (anónimamente) en 1596).
Enrique VI Primera parte (The First Part of King Henry the Sixth; compuesta hacia 1594. Su primera edición conocida es la del First Folio.)
Segunda parte (The Second Part of King Henry the Sixth; compuesta hacia 1594. Su primera edición conocida es la del First Folio.)
Tercera parte (The Third Part of King Henry the Sixth; compuesta hacia 1594. Su primera edición conocida es la del First Folio.)

Ricardo III (The Tragedy of King Richard the Third; compuesta hacia 1594; publicada en 1597).
Ricardo II (The Tragedy of King Richard the Second; compuesta hacia 1595; publicada en 1597).
Enrique IV Primera parte (Henry IV, Part 1; compuesta hacia 1596; publicada en 1597 ó 1598)
Segunda parte (Henry IV, Part 2; compuesta hacia 1597; publicada en 1600)

Enrique V (Henry V; compuesta hacia 1597-1599; la primera edición conocida es la del First Folio).
El rey Juan (The Life and Death of King John; compuesta probablemente hacia 1597, ya que hay datos de su representación en 1598. Su primera edición conocida es la del First Folio).
Enrique VIII (The Famous History of the Life of King Henry the Eighth; compuesta en 1613; la primera edición conocida es la del First Folio).

Existen serias dudas sobre la autoría de la primera de la lista, Eduardo III. De la última, Enrique VIII, se cree que fue escrita en colaboración con John Fletcher, quien sustituyó a Shakespeare como principal dramaturgo de la compañía King’s Men.

Dentro del conjunto de sus obras históricas, se suelen agrupar la decena que escribió sobre los reyes ingleses, conocido como el «Ciclo de Historia», que Shakespeare dedicó a siete reyes ingleses.28 Este ciclo excluye las obras sobre el rey Lear (un rey legendario) y Macbeth (basado en la vida del rey escocés, Macbeth de Escocia) y una obra sobre Edward III (aunque hay cada vez más indicios de que fuera escrito por Shakespeare, al menos en parte, no se ha podido establecer su autoría). Este Ciclo exluye, por no seguir la secuencia histórica, a El rey Juan y a Enrique VIII.

Ocho de estas obras están agrupadas en dos tetralogías cuyo orden de escritura no coincide con el orden cronológico de los acontecimientos históricos reflejados. La primera de estas tetralogías está formada por las tres dedicadas al reinado de Enrique VI (1422-1461), junto con la consagrada al ambicioso y terrible Ricardo III (que reinó en el período 1483-1485). Todas ellas fueron compuestas con toda probabilidad entre 1590 y 1594.

La segunda tetralogía, formada por Ricardo II, las dos partes de Enrique IV y Enrique V, retrocede en el tiempo. Se centra en los reinados de Ricardo II (1377-1399), Enrique IV (1399-1413) y Enrique V (1413-1422). Todas estas obras fueron compuestas en el período 1594-1597.

Habida cuenta de que gran parte del público era analfabeto, estas obras representaban una buena forma de comunicar la historia y fomentar, consecuentemente, el patriotismo y el amor por la cultura inglesa, así como de inculcar un sentimiento de rechazo hacia las guerras civiles. Además de brindar entretenimiento, las obras históricas reafirmaban y justificaban el poder de la monarquía ante quienes pudieran poner en cuestión su legitimidad. En el teatro de Shakespeare, el rey, como en la obra dramática de Lope de Vega, es el representante del orden cósmico en la tierra. Esto es lo que más tarde analizarían académicos de la talla de Greenblatt, centrándose en el discurso imperante y en la capacidad del teatro isabelino para asentar la autoridad real, mantener el orden y desalentar la subversión.

Dada la dependencia de las compañías teatrales con respecto de sus patrocinadores aristocráticos (y, en el caso de The King’s Men, de la autoridad real), es lógico que se escribieran y representaran obras protagonizadas por personajes histórico pertenecientes a la nobleza y relevantes en la historia de Inglaterra. Es el caso de Enrique V, vencedor en la batalla de Agincourt de las tropas de Francia, la sempiterna rival de Inglaterra. Retomando hechos históricos destacados, obviando derrotas y exagerando el heroísmo de la victoria —que se atribuía al monarca reinante—, estas obras lograban que se acrecentase la devoción popular hacia la corona.

En los comienzos de la dramaturgia shakesperiana, la finalidad era legitimar la autoridad de la dinastía Tudor, entronizada en 1485, precisamente tras el derrocamiento de Ricardo III, uno de los personajes más abominables del teatro shakesperiano. La subida al trono de los Tudor había despertado ciertos recelos, tanto debido a su origen galés como a lo problemático de sus derechos al trono (aparentemente, Enrique VII, primer monarca de la dinastía, fundamentaba sus derechos en ser descendiente de la princesa francesa Catalina, viuda de Enrique V, que se volvió a casar unos años más tarde con Owen Tudor, un noble galés poco influyente en el ámbito de la monarquía nacional.)

No obstante, existen críticos que opinan que las obras históricas de Shakespeare contienen críticas veladas hacia la monarquía, disimuladas para evitar posibles problemas con la justicia.

Comedias tardías novelescas o de fantasía

Las narraciones caballerescas escritas en prosa o verso eran un género de fantasía heroica muy común en Europa desde la Edad Media hasta el Renacimiento; los libros de caballerías en inglés, francés, español, italiano y alemán podían contener además mitos artúricos y leyendas celtas y anglosajonas; también intervenían en ellos la magia y la fantasía, y era además perceptible la nostalgia por la pérdida mitología precristiana de hadas y otras supersticiones. Esta narrativa legendaria, cuya última expresión y obra maestra fue acaso La muerte de Arturo de sir Thomas Malory, se había convertido ya en algo alternativo y popular, identificado con las lenguas vernáculas frente a una narrativa más moralizante de carácter cristiano, vinculada al ámbito eclesiástico, para un público más selecto y en latín. Para definir este tipo de contenidos populares se escogió la denominación de lo romantic o novelesco.

En Gran Bretaña, a fines del siglo XVI y comienzos del XVII, el romance se erigió como un género fantástico en el que, además de seguirse unas convenciones características (caballero con poderes especiales, magia, brujería, alteración de la realidad, cortejo de la figura femenina, hazañas y arriesgadas aventuras), se añadía el hecho de la conquista de América: un crisol de razas y culturas bárbaras que servía de inspiración para muchos viajeros y dramaturgos. En William Shakespeare, la obra que reúne todas las susodichas convenciones y las plasma en una producción teatral tan interesante como irreal es La tempestad, considerada el testamento dramático de Shakespeare porque fue probablemente su última obra.

Se representó por primera vez en 1611 y tuvo una segunda puesta en escena hacia febrero de 1613 con motivo de la boda de Isabel Estuardo, hija del rey Jacobo I, con el príncipe Frederick de Heidelberg. En la pieza pueden hallarse no pocos paralelismos con las figuras más destacadas del período jacobino: la máscara nupcial que Próspero crea para el disfrute de Miranda y Ferdinando se corresponde con las figuras divinas de Ceres y Juno, auspiciando un dichoso porvenir si la feliz pareja prometía guardar castidad hasta después del matrimonio. Esto podría haberle sentado muy bien al monarca, tan conocido por el rigor de su moral tradicional como por su morboso interés por la magia y la brujería, que también tienen lugar importante en la obra. En efecto, estas prácticas motivaron en la época la quema de mujeres entre los siglos XVI y XVIII y Jacobo I sentenciaba sin vacilar a muerte a todas aquellas personas que estuvieran bajo mera sospecha de llevar a cabo este tipo de ceremonias. La temática de La tempestad no podría menos, pues, que manifestarse en un monarca —Próspero— interesado en acabar con el maleficio de una vieja bruja, que acechaba con irrumpir en el orden social de la isla. El mundo mágico propio de esta época reaparece sin embargo en otras comedias novelescas y fantásticas de la última época de Shakespeare, como son:
Cimbelino
Cuento de invierno
La tempestad

Se considera que La tempestad es el testamento dramático de Shakespeare. Al parecer inspirada en una de las Noches de invierno de Antonio de Eslava, el príncipe Próspero náufrago en una isla, semihumano y semidivino por sus poderes mágicos, rompe al final su varita al reflexionar sobre su limitado poder, y resulta casi imposible no poner sus palabras en boca del mismo Shakespeare:
Nuestras diversiones han dado fin. Estos actores, como había prevenido, eran todos espíritus y se han disipado en el aire, en el interior del aire impalpable; y, a semejanza del edificio sin cimientos de esta visión, las altas torres cuyas crestas tocan las nubes, los suntuosos palacios, los solemnes templos, hasta el inmenso Globo, sí, y cuanto en él posa, se disolverán y, lo mismo que la diversión insustancial que termina por desaparecer, no quedará rastro de ello. Estamos tejidos con idéntica tela que los sueños, y nuestra corta vida se cierra con un sueño.
Obras perdidas y apócrifas

Algunas de las obras que Shakespeare escribió con John Fletcher se han perdido, por ejemplo Cardenio, inspirada en un episodio del Don Quijote de La Mancha de Miguel de Cervantes, o Los dos nobles caballeros (1613), que fue registrada en el Quarto hacia 1637; como esta última obra no se incluyó en el First Folio, muchos lectores cuestionan la autoría del dramaturgo en la misma. Por otro lado, y en vista de las vicisitudes que presentan muchas de las producciones shakespearianas, hay quienes sostienen que la mitad de ellas se ajustarían más bien al perfil y al estilo de Fletcher.

Shakespeare posee, al igual que todos los grandes poetas, un gran poder de síntesis; escribía con todo el idioma y contaba con un léxico matizado y extensísimo. Cuidó la estilización retórica de su verso blanco, con frecuencia algo inserto en la tradición conceptista barroca del Eufuismo, por lo que en la actualidad es bastante difícil de entender y descifrar incluso para los mismos ingleses; rehuyó sin embargo conscientemente las simetrías retóricas, las oposiciones demasiado evidentes de términos; el idioma era entonces una lengua proteica y los significados de las palabras no estaban todavía fijados con claridad por repertorios léxicos. Si su trabajadísimo lenguaje es y solía ser (y lo era incluso cuando Voltaire atacó en sus Cartas inglesas las hinchazones anticlásicas de su estilo) un impedimento para apreciar la obra del autor, también es cierto que es el asiento sobre el que reposa su fama y prestigio como pulidor e inventor de neologismos comparables a los de otros dramaturgos y poetas de su época de renombrada trayectoria, como los españoles Miguel de Cervantes, Lope de Vega y Luis de Góngora.

En líneas generales, la crítica ha destacado sobre todo dos aspectos de la obra dramática de William Shakespeare.

En primer lugar, la indiferencia y distanciamiento casi inhumanos del autor respecto a la realidad de sus personajes. No moraliza, no predica, no propone fe, creencia, ética ni solución alguna: plantea, y lo hace mejor que nadie, algunas de las angustias fundamentales de la condición humana (ser o no ser, la ingratitud, sea filial (El rey Lear) o no, la ambición vacía), pero nunca les da respuesta: no sabemos qué pensaba Shakespeare, al que el espectáculo del mundo le trae al fresco, si bien su visión de fondo es pesimista y sombría ante la posición miserable y mínima que ocupa un hombre hecho de la misma materia que los sueños en una realidad misteriosa, profunda e inabarcable. Mientras que el teatro barroco español privilegia lo divino sobre lo humano, Shakespeare reparte por igual su temor ante lo celeste y ante lo terrenal:

Hay más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, que todas las que pueda soñar [en otras ediciones, "imaginar"] tu filosofía

Shakespeare; en Hamlet, 1.° acto, escena V

Alguna vez la crítica ha señalado en su obra el hilo constante de lo misantrópico y, por otra parte, sólo un cósmico distanciamiento ante todo lo divino y lo humano es capaz de acuñar frases como esta:

La vida es una historia contada por un idiota, una historia llena de estruendo y furia, que nada significa.

Shakespeare; en Macbeth, 5.º acto, escena V

O bien:

Naturaleza erguida dirá: “Ese fue un hombre… ¿Cuándo viene otro?”.

En segundo lugar, la crítica ha destacado el extraordinario poder de síntesis del “Cisne de Avon” como lírico; su fantasía es capaz de ver un universo en una cáscara de nuez; como creador de personajes, cada uno de ellos representa en sí mismo una cosmovisión, por lo cual se le ha llamado Poet’s poet (poeta de poetas). Son auténticas creaciones Ricardo III, Hamlet, Otelo, Bruto, Macbeth, Lady Macbeth, Falstaff… Sin embargo, y por eso mismo, se le han hecho también algunos reproches: los personajes de sus obras parecen autistas, no saben escucharse y permanecen cerrados en su mundo a toda comprensión profunda del otro. ¿Qué simpatía existe entre Hamlet y su pobre y torturada novia Ofelia? ¿Se han “escuchado” alguna vez Marco Antonio y Cleopatra? El crítico Harold Bloom ha señalado esto como una de las diferencias más notables y sensibles entre Shakespeare y Cervantes, que en ese sentido es absolutamente opuesto y hace ver la conexión humana que llega a establecerse entre los hombres; el filosófico y trágico distanciamiento de Shakespeare impide ese humano acercamiento.

El estudio de Shakespeare ha sido abordado desde muy diferentes perspectivas. En un primer momento, el historicismo analizó su obra desde un punto de vista histórico y externo, focalizando su atención en lo extraliterario. Como reacción, el neocriticismo se decantó más por el análisis de la obra en sí misma, prescindiendo de todo elemento extraliterario. El principal exponente de esta escuela crítica fue Stephen Greenblatt.

En años recientes, han cobrado cierto auge en medios académicos los estudios de Shakespeare desde una perspectiva feminista, duramente criticados por autores como Bloom.

La poesía de Shakespeare

Fuera de ser un dramaturgo de incuestionable importancia, Shakespeare fue también poeta y sonetista, y se cree generalmente que él mismo se valoraba más como lírico que como autor dramático y solamente como tal esperaba perdurar a su tiempo. Aunque escribió sobre todo poemas extensos narrativos y mitológicos, se le recuerda especialmente como un excepcional autor de sonetos puramente líricos.

La primera mención de estos últimos se halla en el Palladis Tamia (Wit’s Treasury) (Londres, 1598) del bachiller en Artes por Cambridge Francis Meres, quien alaba a Shakespeare por sus “sonetos de azúcar”; esta mención demuestra que circulaban copias manuscritas de los mismos entre sus amigos íntimos por esas fechas:

Como el alma de Euforbio se consideraba viviendo en Pitágoras, así el alma ingeniosa y dulce de Ovidio vive en la lengua meliflua y suave de Shakespeare. Testigos, su Venus y Adonis, su Lucrecia, sus Sonetos de azúcar, conocidos de sus amigos íntimos. Y así como se estima a Plauto y Séneca cual los mejores para la comedia y la tragedia entre los latinos, así Shakespeare entre los ingleses es el más excelene en ambos géneros escénicos. Para la comedia son testigos Los dos hidalgos de Verona, sus Equivocaciones, sus Trabajos de amor perdidos, sus Trabajos de amor ganados, su Sueño de una noche de verano y su Mercader de Venecia. Para la tragedia, sus Ricardo II, Ricardo III, Enrique IV, El rey Juan, Tito Andrónico y Romeo y Julieta. Y como Epio Stolo decía que las Musas hablarían en la lengua de Plauto si quisieran hablar latín, así digo yo que las musas hablarían en la bellísima frase de Shakespeare si hubiesen de hablar inglés.

Poco después, en 1599, algunos de sus sonetos, el 138 y el 144, salieron de molde en una colección de poesías líricas intitulada El peregrino apasionado, miscelánea falsamente atribuida en su integridad al Cisne del Avon. Solamente en 1609 apareció una misteriosa edición completa, seguramente sin el permiso de su autor, por parte de un tal T. T. (Thomas Thorpe, un editor amigo de escritores y escritor él mismo). La dedicatoria es a un tal señor W. H.

No hay forma de establecer con justeza la identidad oculta tras esas iniciales y se han barajado distintas teorías sobre el personaje que se esconde tras ellas; lo más probable es que fuese cualquiera de los habituales mecenas del poeta y la gran mayoría de los críticos se inclina por Henry Wriothesley (1573), Conde de Southampton, ya que Shakespeare ya le había expresado públicamente su aprecio con dedicatorias de otros poemas: Venus y Adonis y La violación de Lucrecia. Otro posible candidato es William Herbert, Conde de Pembroke e hijo de Mary Herbert, hermana de sir Philip Sidney, el famoso poeta que compuso La Arcadia; en favor de este último cuenta también que le poseía una intensa devoción por el teatro y fue patrón de The King’s Men, la compañía teatral de Shakespeare. Ambos eran nobles apuestos y dedicados al mecenato del arte y las letras, y bastante más jóvenes que el poeta, requisitos que debe cumplir cualquier verdadero destinatario de los poemas.

El orden establecido por la edición de Thorpe ha consagrado una peculiar estructura muy diferente a la habitual del italianizante cancionero petrarquista; en efecto, no hay composiciones en otros metros que rompan la monotonía, la métrica es muy diferente a la del soneto clásico (se trata de dos serventesios, un cuarteto y un pareado, el llamado soneto shakespeariano) y está consagrada en su mayor parte a la amistad (o amor) de un hombre, al que interpela frecuentemente para que cree su propia imagen y semejanza:

Crea un otro tú, por afecto a mí, para que la belleza sobreviva por ti o por los tuyos

(X)

Se instala, pues, en una tradición completamente renovada y original, y el propio poeta era irónicamente consciente de ello:

¿Por qué mis versos se hallan tan desprovistos de formas nuevas, tan rebeldes a toda variación o vivo cambio? ¿Por qué con la época no me siento inclinado a métodos recientemente descubiertos y a extraños atavíos? ¿Por qué escribo siempre de una sola cosa, en todo instante igual, y envuelvo mis invenciones en una vestidura conocida, bien que cada palabra casi pregona mi nombre, revela su nacimiento e indica su procedencia? ¡Oh, sabedlo, dulce amor, es que escribo siempre de vuestra persona y que vos y el amor sois mi eterno tema; así, todo mi talento consiste en revestir lo nuevo con palabras viejas y volver a emplear lo que ya he empleado. Pues lo mismo que el sol es todas los días nuevo y viejo, así mi amor repite siempre lo que ya estaba dicho.

(LXXVI)

Puede dividirse en dos series sucesivas de sonetos: una de 126, que celebra a un amigo rubio y bien parecido de alta alcurnia, mecenas del poeta, al que propone que deje la soledad, el narcisismo y los placeres y engendre herederos, y los 28 últimos, que conciernen a una mujer morena, que se hallaba casada, como se infiere de una alusión del soneto 152, y seguramente era un amujer instruida, ya que sabía tocar la espineta o clavecín. Dos de los sonetos se consideran aparte, pues son versiones de un mismo epigrama de la Antología griega.

Por otra parte, aparece también y ocasionalmente, en el trío formado por Shakespeare, el enigmático destinatario y la dama morena, un poeta rival, hecho que complica todavía más la historia de un amor que en la lengua de la época podía entenderse también como amistad o como ese tipo especial de dilección que se establece entre un poeta y su mecenas. Los expertos (William Minto, seguido después por Edward Dowden, Tylor y Frederick Furnivall) sostienen en su mayoría que este poeta era el helenista George Chapman, ya que se le identifica como autor de alejandrinos, versos entonces bastante raros en la métrica inglesa y que sólo utilizaba por entonces tal autor.

Los temas de los Sonetos son el amor y el tiempo, de alguna forma contrapuestos; en este último tema se profundiza en lo que se refiere a la fugacidad, llegándose a veces a lo metafísico. Cada soneto contiene también un movimiento dramático; se aprecia además en su lectura, sobre todo, el valor moral y espiritual del mensaje y la filosofía que nos deja: aprovechar el escaso tiempo que la vida nos depara para entregarse de fondo a ella.29

La cronología de los sonetos es difícil de establecer, pero se conjetura que fueron compuestos entre 1592 y 1597.

Poesía:
Venus y Adonis
La violación de Lucrecia
Sonetos

Shakespeare a través del tiempo

Cada época histórica ha primado determinadas obras según las preocupaciones e intereses imperantes. El concepto de “justicia poética” que prevaleció en el siglo XVIII provocó el rechazo de muchas de las tragedias de Shakespeare, ya que según sus criterios el teatro debía promover ejemplos de virtud. El crítico inglés Samuel Johnson (1709-1784) no aceptó el desenlace del Rey Lear, que consideró cruel e innecesario, y la versión de 1681 de Nahum Tate sustituyó a la de Shakespeare hasta mediados del siglo XIX, asombrando con su gran éxito al público lector: en ella hay un final feliz en el que Cordelia y Lear consiguen triunfar sobre los obstáculos, y la protagonista se casa con Edgardo, legítimo heredero del conde de Gloucester.

Hacia 1772, el famosísimo actor Garrick modificó buena parte de Hamlet al suprimir la escena de los sepultureros y eximir a Laertes de toda culpa referente al veneno que portaba en su espada. Es más, la reina Gertrudis consigue sobrevivir para llevar una vida de arrepentimiento, lo que no ocurre en el original.

En 1807 Thomas Bowdler publicó Family Shakespeare, una versión modificada para hacerla, según su criterio, más apta para mujeres y niños, que no pudiese «ofender a la mente virtuosa y religiosa». Esta adaptación dio origen a la palabra inglesa bowdlerize, que designa a la censura puritana.

Así pues, la adaptación, interpretación y retorsión de la obra shakespeariana fue durante largo tiempo el producto de unos intereses morales, políticos y estéticos concretos, y escamotearon la sombría concepción de la vida que ofrece genuinamente Shakespeare.

El largometraje de Laurence Olivier, Enrique V, filmado en honor a los combatientes de la Segunda Guerra Mundial, hizo que determinados pasajes fueran resaltados para animar el patriotismo británico; el más significativo fue la arenga del monarca a sus tropas antes de la batalla de Agincourt contra las tropas francesas. Lo mismo cabe decir sobre innúmeras adaptaciones teatrales y cinematográficas hasta estas mismas fechas.

En lo que concierne a su influencia sobre otras culturas, y la hispana en concreto, Shakespeare fue siempre una caudalosa fuente de inspiración para escritores modernos y contemporáneos, pero no llegó a dejarse notar verdaderamente hasta el siglo XIX. En Hispanoamérica autores como Rubén Darío y en particular el ensayista José Enrique Rodó leyeron con especial interés La tempestad. Rodó, por ejemplo, articuló en su conocido ensayo Ariel (1900) toda una interpretación de América sobre los mitos de dos de sus personajes principales, Ariel y Calibán.

Pero su coronación como autor de la Literatura universal debió esperar en España hasta fines del siglo XVIII, cuando Voltaire suscitó entre los ilustrados españoles cierta curiosidad por el autor inglés a través de lo que dijo de él en sus Cartas inglesas; Ramón de la Cruz tradujo el Hamleto en 1772 desde la reducción en francés de Jean-François Ducis (1733-1816), quien había adaptado traducciones francesas de las tragedias de Shakespeare al verso sin saber inglés según los gustos del Neoclasicismo y eliminando el final violento, entre otros retoques. Esta traducción, sin embargo, no llegó a publicarse. Por el contrario Leandro Fernández de Moratín sí llegó a imprimir la suya, también desde la mala versión francesa de Ducis, acumulando a las de su modelo otras deficiencias (Madrid: Villalpando, 1798).

Hubo otras versiones de obras sueltas (Otelo, 1802, traducción de Teodoro de la Calle desde la versión francesa de Ducis; Macbé ó Los Remordimientos, 1818, por Manuel García, también desde la versión francesa de Ducis), pero solamente se emprendieron esfuerzos globales de traducción de toda la obra del autor en la segunda mitad del siglo XIX, empresas sin duda espoleadas por el prestigio que había alcanzado el autor con los elogios sin tasa que le prodigó el Romanticismo alemán.

1872 fue un año fundamental en la recepción española de Shakespeare. Se editan las primeras traducciones directas desde el inglés: Obras de William Shakspeare trad. fielmente del… inglés con presencia de las primeras ediciones y de los textos dados á luz por los más célebres comentadores del inmortal poeta, Madrid, 1872-1877 (Imp. Manuel Minuesa, R. Berenguuillo). La traducción es de Matías de Velasco y Rojas, Marqués de Dos Hermanas, pero no pasó de tres volúmenes; el segundo y el tercero se imprimieron en 1872, el primero con sus poemas y sonetos, el segundo con El Mercader de Venecia y el tercero con Julieta y Romeo.

Entre 1872 y 1876 Jaime Clark tradujo Romeo y Julieta; Hamlet; Otelo; Rey Lear; El mercader de Venecia; Como gustéis; Noche de Reyes y La tempestad. En 1873, el gibraltareño Guillermo Mcpherson empezó a imprimir su traducción de 23 obras en endecasílabo blanco, provistas de importantes prólogos.

Por otra parte, de 1872 a 1912, menudearon las representaciones de sus obras en Madrid; Shakespeare aparece incluso como personaje en Un drama nuevo de Manuel Tamayo y Baus, aunque ya había aparecido como tal en el drama de Enrique Zumel Guillermo Shakespeare (Granada: José María Zamora, 1853). Del mismo modo, la crítica española emprendió por primera vez el estudio en profundidad de Shakespeare; fueron los primeros Guillermo Macpherson y su amigo el gaditano Eduardo Benot (1885) y especialmente Eduardo Juliá Martínez (1918), quien aprovechó la fecha de centenario para divulgar la figura de Shakespeare con una especie de biografía novelada que, bajo el título Shakespeare y su tiempo: historia y fantasía (1916), pretendía exponer “verdades entre las apariencias del entretenimiento” (p. xii). La obra está bien documentada, como reflejan la caudalosa anotación y los apéndices finales (281–331), que son con mucho lo más sustancioso de la obra; tras esto escribió Juliá su interesante Shakespeare en España (1918), que sirvió de base a la obra homónima de Alfonso Par. Éste tradujo, entre otras piezas dramáticas, King Lear al catalán y al castellano. En 1916, coincidiendo con el tercer centenario de la muerte del dramaturgo, escribió en catalán Vida de Guillem Shakespeare, que apareció en castellano en 1930, y en este mismo año Contribución a la bibliografía española de Shakespeare; su dedicación se verá coronada con dos obras colosales, una publicada en 1935, Shakespeare en la literatura española, en dos volúmenes, y otra al año siguiente, la póstuma Representaciones shakespearianas en España, también en dos volúmenes. También hay que señalar aquí a otro estudioso español de Shakespeare, Ricardo Ruppert y Ujaravi (1920), al escritor del Realismo Juan Valera y a miembros de la Generación del 98 cuales Miguel de Unamuno y Valle-Inclán, que dedicaron algunos ensayos al Cisne del Avon.

Entre las traducciones, sobresalen las obras completas en ocho volúmenes del ya citado Guillermo Macpherson (1885-1900), con sus correspondientes introducciones. También ocupan un lugar privilegiado las Obras completas de Shakespeare de Rafael Martínez Lafuente, aunque muy probablemente son retraducciones desde el francés, pues recogen en su prólogo fragmentos de los ensayos de Víctor Hugo sobre la vida y obra del dramaturgo que precedió a una traducción francesa. Ya comprende la obra entera, e incluso los títulos atribuidos, la versión de Luis Astrana Marín en prosa, entre 1920 y 1930, que fue muy leída por Federico García Lorca; compuso además Astrana una biografía que reeditó ampliada y realizó un estudio de conjunto sobre su obra que puso como introducción a su monumental edición. Son asimismo dignas de mencionarse las traducciones y adaptaciones llevadas a cabo por los simbolistas Antonio Ferrer y Robert (Macbeth, 1906); La fierecilla domada por Manuel Matoses (1895); Noche de Epifanía (1898) y El Rey Lear (1911) por Jacinto Benavente; Romeo y Julieta (1918) y Hamlet (1918) por Gregorio Martínez Sierra. Una apreciable cifra de estudios y traducciones utilizados y acumulados por William Macpherson y Rafael Martínez Lafuente pueden asimismo encontrarse en la Biblioteca del Ateneo de Madrid.30

Entre las traducciones modernas, fuera de la famosa y ya citada de Luis Astrana Marín en prosa, hay que señalar las Obras completas de José María Valverde (Barcelona: Planeta, 1967), también en prosa, y las ediciones bilingües con versión española en verso blanco realizadas por el Instituto Shakespeare de Valencia, consagrado por entero a este empeño desde 1980 bajo la dirección de Manuel Ángel Conejero y Jenaro Talens. Notables son también las versiones realizadas de algunas obras por el más importante de los trágicos españoles de la segunda mitad del siglo XX, Antonio Buero Vallejo. Asimismo, Ángel Luis Pujante ha emprendido una nueva traducción de sus obras completas para Editorial Espasa-Calpe desde 1986.

Shakespeare en la pantalla

Entre las versiones cinematográficas de la biografía shakesperiana destaca Shakespeare in Love (1998) dirigida por John Madden, Miguel y William, 2007, de la directora y guionista Inés París sobre Miguel de Cervantes y Shakespeare y Anonymous (2011) dirigida por Roland Emmerich que plantea una posible respuesta sobre la autoría de sus obras en el seno de un complot político.

Se han producido unas 250 películas basadas en textos de Shakespeare, lo cual demuestra la enorme influencia de la obra de este escritor. La obra más veces llevada a la pantalla es Hamlet, con 61 adaptaciones al cine y 21 series de televisión entre 1907 y 2000. Algunas películas basadas en obras de Shakespeare son las siguientes:
La fierecilla domada (The Taming of the Shrew, 1929). Protagonizada por Douglas Fairbanks y Mary Pickford.
El sueño de una noche de verano (A Midsummer Night’s Dream, 1935). Dirigida por Max Reinhardt y William Dieterle.
Romeo y Julieta (Romeo and Juliet, 1936). Dirigida por George Cukor.
Como gustéis (As You Like It, 1936). Dirigida por Paul Czinner.
Enrique V (The Chronicle History of King Henry the Fifth with His Battle Fought at Agincourt in France, 1945). Dirigida por Laurence Olivier.
Macbeth (1948). Dirigida por Orson Welles.
Hamlet (1948). Dirigida por Laurence Olivier.
Otelo (The Tragedy of Othello: The Moor of Venice, 1952). Dirigida por Orson Welles.
Julio César (Julius Caesar, 1953). Dirigida por Joseph L. Mankiewicz.
Romeo y Julieta (Romeo and Juliet, 1954). Dirigida por Renato Castellani.
Ricardo III (Richard III, 1955). Dirigida por Laurence Olivier.
Otelo (Otello, 1956). Dirigida por Sergei Jutkevitsh.
Planeta prohibido (Forbidden Planet, 1956). Película de ciencia ficción libremente basada en La Tempestad). Dirigida por Fred M. Wilcox.
Trono de sangre (Kumonosu jô, 1957). Libremente basada en Macbeth. Dirigida por Akira Kurosawa.
La Tempestad (The Tempest, 1960). Película para televisión protagonizada por Richard Burton. Dirigida por George Schaefer.
Amor sin barreras (West Side Story, 1961). Película musical basada en Romeo y Julieta. Dirigida por Jerome Robbins y Robert Wise.
Hamlet (Gamlet, 1963). Dirigida por Grigori Kózintsev.
Hamlet (1964). Protagonizada por Richard Burton. Dirigida por Bill Colleran y John Gielgud.
Campanadas a medianoche (1965). Basada en varias obras, especialmente Enrique IV. Dirigida por Orson Welles.
La fierecilla domada (The Taming of the Shrew, 1967). Protagonizada por Elizabeth Taylor y Richard Burton. Dirigida por Franco Zeffirelli
Romeo y Julieta (Romeo and Juliet, 1968). Dirigida por Franco Zeffirelli.
El rey Lear (Korol Lir, 1969). Dirigida por Grigori Kozintsev.
Rey Lear (King Lear, 1971). Dirigida por Peter Brook.
Macbeth (1971). Dirigida por Roman Polański.
La Tempestad (Tempest, 1982), dirigida por Paul Mazursky.
Ran (1985), dirigida por Akira Kurosawa. Adaptación de “El Rey Lear”
Rey Lear (King Lear, 1987), dirigida por Jean-Luc Godard.
Enrique V (Henry V, 1989). Dirigida por Kenneth Branagh.
Romeo y Julieta (Romeo-Juliet, 1990), con Francesca Annis, Vanessa Redgrave y Ben Kingsley. Dirigida por Armando Acosta.31
Hamlet (1990), con Mel Gibson y Glenn Close. Dirigida por Franco Zeffirelli.
Los libros de Próspero (Prospero’s Books, 1991). Basada en La Tempestad). Dirigida por Peter Greenaway.
Mi Idaho privado (My Own Private Idaho, 1991). Protagonizada po River Phoenix y Keanu Reeves y dirigida por Gus Van Sant. Libremente basada en Enrique IV.
Como gustéis/Como gusten (As You Like It, 1992), dirigida por Christine Edzard.
Mucho ruido y pocas nueces (Much Ado About Nothing, 1993), dirigida por Kenneth Branagh.
El Rey León (The Lion King, 1994), dirigida por Rob Minkoff y Roger Allers. Película de animación realizada por los estudios Disney libremente basada en Hamlet.
Otelo (Othello, 1995), dirigida por Oliver Parker.
Richard III (Richard III, 1995), dirigida por Richard Loncraine.
Romeo y Julieta de William Shakespeare (Romeo + Juliet, 1996), con Leonardo Di Caprio y Claire Danes. Dirigida por Baz Luhrman.
Hamlet (1996), con Kenneth Branagh, Richard Attenborough, Judi Dench, Billy Crystal y Kate Winslet. Dirigida por Kenneth Branagh.
En busca de Ricardo III (Looking for Richard, 1996), dirigida por Al Pacino.
10 razones para odiarte (10 Things I Hate About You, 1999) (basada en La fierecilla domada), con Julia Stiles y Heath Ledger. Dirigida por Gil Junger.
El sueño de una noche de verano de William Shakespeare (A Midsummer Night’s Dream, 1999), con Calista Flockhart y Michelle Pfeiffer. Dirigida por Michael Hoffman.
Titus (1999) (basada en Tito Andrónico), con Anthony Hopkins y Jessica Lange. Dirigida por Julie Taymor.
Trabajos de amor perdidos (Love’s Labour’s Lost, 2000), dirigida por Kenneth Branagh.
Hamlet (2000), con Ethan Hawke, Julia Stiles, Kyle MacLachlan. Dirigida por Michael Almereyda.
El Mercader de Venecia (The Merchant of Venice, 2004), dirigida por Michael Radford.
Coriolanus (2011) , dirigida por Ralph Fiennes.
Hamlet (2009), de la Royal Shakespeare Company dirigida por Gregory Doran con David Tennant en el papel de Hamlet, Patrick Steward como Claudius. Adaptación para la BBC de la obra representada en el teatro.
Much Ado About Nothing (2011) David Tennant en el papel de Benedick y Catherine Tate en el papel de Beatrice y disponible en Digital Theatre.
Richard II Royal Shakespeare Company con David Tennant en el papel de Richard II. Disponible en mayo en DVD y Blu-Ray en la página web de la RSC.

Richard Shakespeare

Robert Arden

John
Shakespeare

Mary Arden

William Shakespeare

Anne
Hathaway

Joan Shakespeare

William Hart

John Hall

Susanna Hall

Hamnet
Shakespeare

Judith Quiney

Thomas Quiney

John Barnard

Elizabeth Barnard

Thomas Nash

Thomas Quiney

Shakespeare Quiney

Richard Quiney

Obras

Tragedia
Antonio y Cleopatra
Coriolano
El Rey Lear
Hamlet
Julio César
Macbeth
Otelo
Romeo y Julieta
Tito Andrónico
Troilo y Crésida

Comedia
A buen fin no hay mal tiempo
Cardenio (perdida)
Cimbelino
Como gustéis
El mercader de Venecia
El sueño de una noche de verano
La comedia de las equivocaciones
La fierecilla domada
Las alegres comadres de Windsor
La tempestad
Los dos hidalgos de Verona
Los dos nobles caballeros (atribuida)
Medida por medida
Mucho ruido y pocas nueces
Noche de reyes
Timón de Atenas
Trabajos de amor perdidos

Drama histórico
King John
Ricardo II
Enrique IV, parte 1
Enrique IV, parte 2
Enrique V
Henry V
Enrique VI, Parte 1 †
Enrique VI, Parte 2
Enrique VI, Parte 3
Ricardo III
Enrique VIII †

Otras obras
Sonetos
Venus y Adonis

Véase también

Diada de Sant Jordi


Diada de Sant Jordi

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La Diada de Sant Jordi a Catalunya és una festa que se celebra el 23 d’abril amb el Dia del Llibre i la Fira de les Roses, símbols de la cultura i l’amor, i és també una jornada que reivindica la cultura catalana. És el dia dels enamorats, i per això des del segle XV és costum regalar una rosa vermella «com la sang» a l’estimada. A la dècada de 1930 s’hi afegeix el costum de regalar un llibre al noi, amb motiu del dia del llibre. El mateix dia també és la Diada Nacional de l’Aragó.

 

La festa de Sant Jordi se celebra a tot el país el 23 d’abril, dia en què es va morir el cavaller Jordi l’any 303. El sant, que restava sota les ordres de l’emperador Dioclecià, es va negar a seguir l’ordre de perseguir els cristians, per la qual cosa va ser martiritzat i decapitat. Molt aviat el començaren a venerar com a màrtir i de seguida aparegueren històries fantàstiques lligades a la seva figura.

El culte a Sant Jordi es va estendre plenament a tots els Països Catalans, durant l’edat mitjana, per bé que al segle VIII ja n’hi havia devoció. I des de l’any 1456 és el patró oficial de Catalunya. Tot i que la festa se celebrava amb més intensitat o menys des del segle XVI, és al final del XIX, amb el moviment polític i cultural de la Renaixença, quan s’instaurà Sant Jordi com la diada patriòtica, cívica i cultural més celebrada a Catalunya.

La versió catalana de la llegenda de Sant Jordi diu que després d’un combat aferrissat del cavaller i el drac, la bèstia va caure travessada pel ferro esmolat i que dels degotalls de sang que arribaven a terra en va néixer un roser que floria amb profusió cada mes d’abril. Aquesta és l’explicació que la tradició oral dóna al costum de regalar roses per la diada de Sant Jordi, el 23 d’abril.

Llegendes i relats imaginaris a banda, sabem que la tradició d’obsequiar amb roses les enamorades ve de lluny. El lligam de Sant Jordi amb el món de la cavalleria i l’amor cortès pot haver estat el germen de la tradició. També sabem que al segle XV se celebrava a Barcelona l’anomenada Fira dels Enamorats i que al voltant del Palau de la Generalitat s’instal·laven venedors d’aquesta flor. Al mateix temps, ja era costum d’obsequiar amb una rosa les dones que assistien a l’eucaristia oficiada a la capella de Sant Jordi del palau. I, finalment, hi ha qui diu que el costum de regalar roses té arrels romanes, concretament de les festes en honor a la deessa Flora, que més tard foren cristianitzades.

En l’univers simbòlic, la rosa de color vermell, color de la passió, és la flor de l’amor femení, mentre que el clavell és reservat a l’amor masculí. El guarniment de la rosa, per Sant Jordi, també és força curiós i s’hi barregen elements de procedències distintes. Per una banda, l’amor femení representat per la rosa de pètals vermells, vellutats i fràgils, i a voltes acompanyada d’una espiga que representa la fecunditat, suscita una interpretació molt antiga de les llavors de cereal. Però també hi ha qui en fa una lectura més prosaica i ho relaciona amb l’arribada del bon temps. Per una altra banda, la flor de Sant Jordi també sol anar guarnida amb elements que evoquen catalanitat, com ara llaços o cintes amb la senyera, que recorden el contingut reivindicatiu de la diada.

Actualment les floristeries, les cantonades, les avingudes, els carrers, les places… es converteixen en punts de venda i distribució de milers i milers de roses que són regalades a les estimades i als estimats, tal com marca la tradició, però també a amics, amigues, pares, mares, companys de feina, clients, etc. Perquè aquesta flor ha ultrapassat el significat originari de l’amor i ha esdevingut també un obsequi de cortesia i d’amistat. Com veieu, la rosa ha esdevingut la protagonista de la festa, fins al punt que la producció nacional no n’abasta la demanda, de manera que s’ha de recórrer a la importació des d’uns altres indrets del món molt llunyans.

Al segle XV ja es feia a Barcelona una fira de roses amb motiu de Sant Jordi. Hi acudien sobretot nuvis, promesos i matrimonis joves, i això fa pensar que el costum de regalar una rosa té l’origen en aquesta festa, que se celebrava al Palau de la Generalitat de Catalunya. Es va proposar convertir aquesta data en festa de precepte per primer cop el 1436, quan es va formular la proposta a les Corts catalanes. La proposta es faria efectiva el 1456. Des del segle XV, a Catalunya la diada de Sant Jordi és el dia dels enamorats, i és costum que les parelles es regalin una rosa vermella «com la sang» i un llibre. A la popularitat del sant hi van contribuir els monarques Pere el Catòlic, Jaume I o Pere el Cerimoniós. Tot i ser tradicional, la popularització del fet de regalar roses es va restablir activament el 1914, gràcies a l’impuls de la Mancomunitat.

L’origen de la diada associada al llibre el situem als anys vint del segle passat, quan l’escriptor valencià Vicent Clavel i Andrés, director de l’editorial Cervantes, va proposar a la Cambra Oficial del Llibre de Barcelona i al Gremi d’Editors i Llibreters de fer una festa per a promoure el llibre a Catalunya. La data triada fou el 7 d’octubre de 1927.

El 1929, en plena Exposició Internacional de Barcelona, els llibreters van sortir al carrer i la iniciativa va tenir tant èxit que es va decidir canviar la data. El nou Dia del Llibre seria el 23 d’abril, una data primaveral i que, a més, coincidia amb l’enterrament de Miguel de Cervantes i de la mort dramaturg William Shakespeare (segons el calendari julià; va morir el 3 de maig segons el calendari gregorià), el 1616. A més, Josep Pla, el 1981, també moriria en la mateixa data. La festa des d’un bon principi va contribuir decisivament a donar un fort impuls a la producció i comercialització del llibre en català i no es va aturar ni tan sols durant la guerra civil espanyola.

Ja de bon començament, la festa va contribuir a donar un impuls fort a la producció editorial catalana i encara avui conserva aquesta essència. I ha estat tan gran la transcendència de la diada catalana que el 1995 la conferència general de la UNESCO va declarar el 23 d’abril Dia Mundial del Llibre i del Dret d’Autor.

El 15 de novembre de 1995, la Conferència General de la UNESCO va decretar el 23 d’abril com a Dia Internacional del Llibre i del Dret d’Autor. Aquest dia, els lectors aprofiten per intercanviar impressions de lectura a peu de carrer amb els seus escriptors predilectes i aquests per signar-los la darrera novetat editorial. Els darrers anys, aquest ritual de la diada del llibre ha guanyat un fort component mediàtic, tant pels autors com per l’interès de la festa, que en confirma la incidència i l’èxit més enllà de les fronteres catalanes.

La diada té un caire reivindicatiu de la cultura catalana i molts balcons s’engalanen amb la bandera de Catalunya. Hi ha parades amb reivindicacions polítiques, per ajudar a organitzacions humanitàries, per recaptar fons per escoles o simplement per a aconseguir alguns diners extra. Els mitjans de comunicació fan retransmissions en directe des dels punts més emblemàtics. Però sobretot cal destacar l’ambient festiu que genera la diada. Es realitzen activitats a les biblioteques i concerts als carrers que s’afegeixen a l’atrafegada agenda cultural catalana.

A tot Catalunya es venen llibres i roses, però és a la Rambla de Barcelona on l’esdeveniment arriba a la seva màxima expressió. A les parades habituals de la Rambla se n’afegeixen de temporals. És tradicional promoure la venda de llibres amb signatures dels autors i fent un descompte al preu de venda. Les llibreries properes estan plenes de gom a gom i obren fins i tot si és diumenge. També hi ha lectures de poemes o de fragments de llibres i els teatres i sales d’espectacles fan promocions especials. Quant a les roses es transformen en un negoci del que tothom s’aprofita, el 2010 s’estima que es van vendre sis milions de roses a Catalunya,[6] el 40% de roses de tot l’any.[7]

Festa Nacional de Catalunya

La de Sant Jordi ha estat declarada Festa Nacional de Catalunya per la Generalitat, però aquest dia no és festa laboral: és feiner i lectiu per als estudiants. Per Sant Jordi, es fan recepcions oficials al Palau de la Generalitat de Catalunya i en el món educatiu, on es realitzen Jocs Florals, és un dia de festa grossa i participació en què la paraula impresa i recitada té tot el protagonisme. La vila de Montblanc, segons el Costumari Català del folklorista Joan Amades, va ser el lloc de Catalunya on sant Jordi va matar el drac i va salvar la princesa. És per això que, des de l’any 1987, els montblanquins reviuen la Setmana Medieval de la Llegenda de Sant Jordi. El punt àlgid de la festa és la representació de la llegenda del noble cavaller, heroi i salvador de princeses, en els escenaris recollits per la tradició popular.

La relació de culte envers Sant Jordi (Sant Chorche, en aragonés) al regne d’Aragó data de l’any 1096, data en què es va estendre pel regne la creença que la mediació del sant a favor de les forces cristianes havia estat decisiva per a la victòria a la batalla d’Alcoraz; batalla que determinà la retirada de l’exèrcit musulmà que provava d’auxiliar la ciutat d’Osca, tot garantint la continuïtat del setge aragonès contra la plaça, i conduí irremissiblement a la reconquesta de la valuosa ciutat per al regne. El patrocini del sant sobre el regne es féu oficial l’any 1461, per dictat de les Corts d’Aragó reunides a la ciutat de Calatayud per convocatòria del rei Joan II, i quedant consagrada pels furs aragonesos. Després dels Decrets de Nova Planta la festivitat aragonesa restaria abolida durant més de dos-cents cinquanta anys. No va ser fins a un dia després de la constitució de la Diputació General d’Aragó, el 10 d’abril del 1978, que la festa va ser restituïda. La declaració del 23 d’abril com a festivitat pròpia de l’Aragó va ser votada i aprovada per unanimitat pels consellers de la dita diputació, fent-se oficial en aquell moment sota el nom de «Día de Aragón». Aquesta declaració prengué més endavant el caràcter de llei, essent aprovada la mateixa per les Corts d’Aragó el 16 d’abril del 1984. Aquesta llei estableix la condició de festiu per al dia 23 d’abril de tots els anys, condició de la que continua gaudint en l’actualitat. L’adjectiu «Nacional» apareix per la menció a la naturalesa històrica de la diada, introduïda al text d’ençà de la reforma estatutària que les corts ratificaren l’any 2007.

Sant Jordi. Música en directe i signatura de llibres i discos. Antiga Fàbrica Damm.(23 d´abril)


Sant Jordi. Música en directe i signatura de llibres i discos.

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Com cada any l’Antiga Fàbrica d’Estrella Damm organitza una jornada musical per Sant Jordi. Alguns dels artistes que hi actuaran són Blaumut, Sidonie, Qu4rt Primera i Anna Roig i l’Ombre de Ton Chien.

Alguns personatges del món de la música també signaran llibres de temàtica musical i discos. Hi podreu trobar David Carabén, Joan Miquel Oliver, Pau Riba o Coriolà. Tots ells us faran viure el Sant Jordi més musical.

Horaris

Dijous de 12:00 h a 20:00 h Entrada Gratuïta.

Antiga Fàbrica Damm.
Rosselló, 0515

Ken Follett celebra por primera vez el día de Sant Jordi en Barcelona


Ken Follett celebra por primera vez el día de Sant Jordi en Barcelona

El autor firmará ejemplares de toda su obra, especialmente de su trilogía
recientemente publicada The Century

KEN FOLLETT

 

 

 

 

 

 

*Ken Follett este mediodía en Barcelona*

*Barcelona, 22 de abril de 2015*.- Ken Follett ha llegado este mediodía a Barcelona procedente de Londres para reencontrarse con sus lectores
catalanes. Es la primera vez que el autor celebra el día de Sant Jordi, loque es sin duda un gran acontecimiento cultural.

Follett dedicará ejemplares de toda su obra, especialmente de su trilogía , compuesta por sus últimas novelas publicadas: *La caída de los gigantes* (2010), *El invierno del mundo* (2012) y *El umbral de la eternidad* (2014), todas ellas editadas por Plaza & Janés. La trilogía, que cuenta la historia de cinco familias cuyas vidas se van entrelazando a través de los grandes acontecimientos sociales y políticos del siglo XX, ha vendido ya dos millones y medio de ejemplares en lengua castellana, y 17 millones en todo el mundo.

*Las firmas tendrán lugar durante el 23 de abril, de 12 a 14 horas en FNAC Triangle (Pz. Cataluña 4) y de 18 a 20 horas en El Corte Inglés de Puertadel Ángel (Avda. Puerta del Ángel, 19). *

Coincidiendo con su visita, Penguin Random House Grupo Editorial ha anunciado el lanzamiento del primer audiolibro en español del autor, *Los
pilares de la Tierra*, narrado por el actor Jordi Boixaderas, y que los lectores podrán encontrar en los principales canales de audiolibros:
Audible, iTunes, Amazon o Audioteka. También se distribuirá a través de Overdrive a las principales bibliotecas de Estados Unidos. Está previsto
que durante 2015 también se produzcan y pongan a la venta los audiolibros de la trilogía .

Ken Follett ha escrito 30 novelas, de las que ha vendido más de 150 millones de ejemplares en todo el mundo. Su gran novela, *Los pilares de la
tierra*, de la que el año pasado se celebró el 25º aniversario, todavía sigue siendo el libro más leído en España, según la Federación del Gremio
de Editores.

EL LICEU SURT A LA RAMBLA PER SANT JORDI


EL LICEU SURT A LA RAMBLA PER SANT JORDI

Liceu_Barcelona

 

 

 

 

 

Durant la jornada, el Saló dels Miralls acollirà un programa especial de Catalunya Música on es presentarà en directe el nou llibre de Jaume Radigales

Demà dijous 23 d’abril, diada de Sant Jordi, el Gran Teatre del Liceu sortirà per primera vegada al carrer per apropar l’òpera i la cultura als barcelonins. El Teatre ubicarà a Les Rambles una gran parada de sis metres on es vendran llibres relacionats amb l’òpera, la música i la història del Teatre. Durant la jornada, també comptarem amb la primícia del nou llibre del periodista Jaume Radigales, Una tarda a l’òpera, que es presentarà en directe en un programa especial de Catalunya Música que s’emetrà de 12 a 13h des del Saló dels Miralls.

El Liceu promou, amb aquesta nova iniciativa, el fàcil accés a la cultura operística tant als visitants com als curiosos que s’aproximin a aquesta parada ubicada davant de la façana històrica del Teatre. Des de primera hora del matí es vendran els llibres editats pel Liceu i les darreres novetats editorials relacionades amb el món de l’òpera i la lírica, així com entrades per als espectacles, programes de mà -de la present temporada i anteriors-, el llibre de la temporada 2014/15, i l’edició especial de Sant Jordi de la Liceu Box. Els llibres La Música de la Memoria del director d’orquestra Xavier Güell, i El Círculo del Liceo: Historia, Arte y Cultura de Francesc Fontbona seran dos dels títols destacats de la jornada que es podran adquirir a la parada del Teatre.

Catalunya Música també serà protagonista en aquesta especial diada, l’emissora s’instal·larà al Saló dels Miralls per oferir en directe un programa especial conduït per Pere Andreu Jariod i on Jaume Radigales presentarà el seu nou llibre Una tarda a l’òpera, editat per l’Editorial Huygens i que ha comptat amb la col·laboració del Gran Teatre. El programa, que tindrà una hora de durada, també comptarà amb la participació, entre d’altres, el director musical del Liceu, Josep Pons. A la tarda, de 18h a 19h, Radigales firmarà exemplars del seu nou llibre a la parada del Liceu.

El llibre Una tarda a l’òpera, que manté el títol del programa de ràdio que des de fa tretze anys presenta Jaume Radigales, és una guia operística adreçada tant als erudits com als qui es volen iniciar en el gènere. Coincidint amb la commemoració dels 15 anys de reobertura del Gran Teatre del Liceu, Huygens Editorial -que inicia amb aquest títol la col·lecció de música “La Sonata de Vinteuil” presenta aquesta proposta que ordena cronològicament i per temàtica fins a dos-cents vint-i-cinc títols des del segle XVII fins al segle XX.

KEN FOLLETT ARRIBA A BARCELONA PER CELEBRAR SANT JORDI (dimecres 22 d´abril)


El proper dimecres 22 d’abril

KEN FOLLETT ARRIBA A BARCELONA PER CELEBRAR SANT JORDI

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És la primera vegada que l’autor estarà a la ciutat per la festivitat del llibre i la rosa

El proper dimecres 22 d’abril, , l’escriptor Ken Follett, compartirà una estona amb els mitjans de comunicació

L’autor estarà a Barcelona per signar llibres el dia següent, amb motiu de la festivitat de Sant Jordi.

L’escriptor John Banville, protagonista del Pregó de la Lectura de Sant Jordi (22 d´abril)


Dimarts, 21 d’abril de 2015

L’escriptor John Banville, protagonista del Pregó de la Lectura de Sant Jordi

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Dimecres 22 d’abril, a les 19.30 h, al Saló de Cent de l’Ajuntament de Barcelona, tindrà lloc el Pregó de la Lectura de Sant Jordi. Enguany anirà a càrrec de l’escriptor John Banville que conversarà amb Antonio Lozano al voltant del món del llibre i la lectura, en el marc de les activitats de Sant Jordi que realitzen les Biblioteques de Barcelona. L’acte el presidirà l’alcalde de Barcelona, Xavier Trias; i comptarà amb la presència del tinent d’alcalde de Cultura, Coneixement, Creativitat i Innovació, Jaume Ciurana.

John Banville (Wexford, Irlanda, 1945), autor de nombroses novel·les i considerat un dels millors escriptors actuals en llengua anglesa, ha estat guardonat amb diversos premis que han reconegut la seva obra: el Premi Booker, el Premi Kafka, el PEN irlandès, el Premi Estatal d’Àustria de literatura europea i el Premi Príncep d’Astúries de les lletres.

El pregó de la lectura es va celebrar per primera vegada l’any 2003 amb la presència de Quino. Des d’aquell any han estat pregoners José Saramago, Martí de Riquer, Emili Teixidor, Antonio Tabucchi, Alessandro Baricco, Bernardo Atxaga, José Luís Sampedro, Josep Maria Castellet, Raimon, Albert Sánchez Piñol i Donna Leon.

Aquest acte s’inscriu a la candidatura de Barcelona com a Ciutat de la Literatura de la UNESCO. Actualment, les Ciutats de la Literatura de la UNESCO són Edimburg, Melbourne, Iowa City, Reykjavík, Granada, Norwich, Cracòvia, Heidelberg, Praga, Dunedin i Dublín. Aquesta darrera ciutat, Dublín, és l’escenari principal de les novel·les del detectiu Quirke, que John Banville escriu amb el pseudònim de Benjamin Black.

Món Llibre torna al CCCB i al MACBA (del 18 al 19 d´abril)


Món Llibre torna al CCCB i al MACBA

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CCCB

- Pl. de Joan Coromines
- Pl. dels Àngels -
MACBA
Del 18/04/2015 al 19/04/2015.
Adreça:C Rambla, 99

La festa del llibre infantil i juvenil enguany vol dirigir la mirada especialment cap els nens i nenes de 8 a 13 anys.

En la seva onzena edició Món Llibre presenta un espai d’ús exclusiu per als nens més grans on s’organitzaran diverses activitats centrades en la popular obra de Lewis Carroll Alícia al país de les meravelles.

Els més petits també gaudiran d’un espai per a ells, on podran, entre altres coses, sentir cançons de bressol en diferents llengües, mentre que els lectors i lectores empedreïts podran, literalment, instal·lar-se al cel i gaudir del plaer de la lectura en una biblioteca plena de núvols.

Una altra novetat d’enguany és la flamant MónLlibreria, un nou espai ubicat a la Plaça dels Àngels que acull al voltant d’una desena de llibreries amb una secció permanent de literatura infantil i juvenil, on podran comprar-se llibres, seguint els consells del seu personal.

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Horaris

Dissabte i diumenge d’11:00 h a 19:30 h.

Preus

Entrada Gratuïta.

Organitzat per: Institut de Cultura de Barcelona.

El Govern distingeix amb la Creu de Sant Jordi 27 personalitats i 15 entitats (14 de d´abril)


El Govern distingeix amb la Creu de Sant Jordi 27 personalitats i 15 entitats

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La Creu de Sant Jordi és un dels màxims reconeixements que pot rebre una persona o una entitat per part de la Generalitat de Catalunya

El Govern ha acordat avui concedir la Creu de Sant Jordi a 27 personalitats i 15 entitats que s’han destacat pels serveis prestats a Catalunya en la defensa de la seva identitat o, més generalment, en el pla cívic i cultural.

Les 27 personalitats que rebran la distinció en l’edició d’enguany són:

Jordi Aguadé i Clos
Ceramista. Pel prestigi assolit en la pràctica de la ceràmica i del disseny i per la seva dedicació a la cultura. Deixeble de Josep Llorens Artigas i col·laborador d’aquest, de Joan Miró i de Joan Vila Grau, entre d’altres artistes, l’any 1960 contribuí a fundar el grup de disseny multidisciplinar La Cantonada. Els seus treballs han obtingut diverses distincions, entre les quals destaca, el 1980, la Medalla d’Or de l’Estat de Baviera.

Josep Miquel Aixalà i Martí
Realitzador de publicitat i editor de cinema i vídeo. Pel conjunt de la seva activitat en el sector de la comunicació audiovisual, en el qual ha excel·lit mitjançant el treball a la productora Ovideo o al grup Mediapro, entre altres referents, i la seva intervenció en films, anuncis i programes televisius. Ha col·laborat amb creadors prestigiosos i ha aconseguit diversos premis, la majoria en festivals internacionals. També cal destacar-ne l’activitat docent.

Josep Maria Aragonès i Rebollar
Sacerdot. En reconeixement al seu compromís cívic i a una activitat espiritual exercida com a representant d’un cristianisme obert, acollidor i arrelat a Catalunya. L’activisme cultural que el distingeix ha contribuït valuosament a la dinamització del municipi de Torrelavit i del Penedès amb diverses iniciatives, moltes de les quals adreçades a infants i joves.

Peter Bush
Traductor i professor de traducció literària. Per la projecció de la cultura catalana a partir del treball que l’acredita com el traductor més important actualment de les nostres lletres a la llengua anglesa. Ha fet les versions de La plaça del Diamant, de Mercè Rodoreda; El quadern gris, de Josep Pla, i Incerta glòria, de Joan Sales, entre altres títols i autors. Guardonat el 2014 per la Fundació Ramon Llull, també ha traduït a l’anglès literatura castellana i portuguesa.

Maria Teresa Cabré i Castellví
Lingüista i filòloga. En reconeixement a una trajectòria científica i docent que ha contribuït a prestigiar la llengua catalana. El 1994 creà un grup de recerca que s’ha consolidat en l’àmbit de la lingüística aplicada al lèxic. Catedràtica de Terminologia i Lingüística a la Universitat Pompeu Fabra, hi dirigeix l’Observatori de Neologia i hi coordina la Càtedra Pompeu Fabra. També és presidenta de la Secció Filològica de l’Institut d’Estudis Catalans.

Ramon Coll i Huguet
Concertista i catedràtic de piano. Per una trajectòria reconeguda dins i fora de les terres de parla catalana i pel seu virtuosisme, el qual ha estat acompanyat per una consciència de perfeccionament constant i de recerca. Ha col·laborat com a solista amb les orquestres més prestigioses. Pertany a una generació que ha sabut transmetre a la cultura pianística de Catalunya els ensenyaments i l’experiència recollida dels grans mestres europeus.

Manuel Antoni Condeminas Hughes
Empresari i diplomàtic. Pel seu paper en la vida econòmica catalana i singularment per la seva trajectòria diplomàtica, dins la qual ha estat secretari general del Cos Consular a Barcelona. Des de l’any 1987 és cònsol general honorari de Malàisia a la capital de Catalunya, i ha organitzat diferents viatges promocionals d’empresaris catalans a aquell país del sud-est asiàtic.

Lluís Coromina Isern
Empresari i filantrop. Pel conjunt d’una trajectòria compromesa amb les comarques gironines, amb especial dedicació al món de l’art i la cultura, l’atenció a les persones i la preservació de la fauna i el medi natural. Impulsa, des del 2007, una fundació privada que canalitza aquestes activitats mitjançant la promoció i el patrocini de diverses iniciatives a Catalunya, el Brasil i la República de Guinea.

Llibert Cuatrecasas i Membrado
Advocat, economista i polític. Per la dedicació continuada al servei de Catalunya que ha exercit des de diferents àmbits, nacionals i internacionals. Ha format part d’organismes com el Parlament de Catalunya, el Congrés dels Diputats o el Consell d’Europa, i ha representat i assessorat el Govern català en afers europeus i exteriors. Actualment presideix l’Institut d’Estudis Humanístics Miquel Coll i Alentorn.

Joan de Muga Dòria
Galerista i editor. Per la seva trajectòria de compromís amb la creació contemporània. Vinculat des del 1976 a la Galeria Joan Prats i impulsor d’altres espais d’art a Nova York, Los Ángeles i Barcelona, ha destacat per la promoció internacional d’artistes catalans. També és rellevant la seva tasca al capdavant d’Ediciones Polígrafa i l’edició i distribució d’obres de grans creadors d’arreu mitjançant Polígrafa Obra Gràfica, que té presència a les principals fires d’art del món.

Eudald Maideu i Puig
Metge i promotor cultural. Per la seva trajectòria en l’àmbit de la medicina, a nivell assistencial i acadèmic, dins la qual ha presidit la Societat Catalana de Sexologia i pertany a la Reial Acadèmia de Medicina de Catalunya. I també per la promoció del patrimoni i altres activitats culturals, singularment a la comarca del Ripollès. Cal destacar-ne l’impuls en la descoberta i restauració del castell de Mataplana, vinculat a aquest llinatge i a la llegenda del comte Arnau.

Jesús Massip i Fonollosa
Arxiver, historiador i poeta. En reconeixement a la seva dedicació a la cultura des dels anys més difícils. Ha sabut projectar al conjunt de Catalunya la singularitat cultural de les terres de l’Ebre. Cal destacar-ne la tasca de director de l’Arxiu Històric de Tortosa i de l’Escola d’Arts Aplicades i Oficis Artístics de la capital del Baix Ebre, a més d’un seguit de treballs bibliogràfics. És membre de la Reial Acadèmia Catalana de Belles Arts de Sant Jordi.

Vicenta Pallarès i Castelló
Activista cultural i cívica. Per una destacada tasca de dinamització duta a terme des de Caldes de Montbui i estesa al conjunt de Catalunya. És presidenta d’Acció Cívica Calderina i de la Federació d’Associacions de Caldes. La seva dedicació continuada al manteniment de les tradicions i a la promoció de la cultura l’ha dut a presidir la Federació Catalana de Catifaires, organitzadora, el 2012, del IV Congrés Internacional d’Art Efímer.

Lluís Pasqual i Sánchez
Director de teatre i d’òpera. Pel talent que distingeix la seva aportació a l’escena i a la cultura catalana i europea. Fundador del Teatre Lliure l’any 1976, el dirigeix actualment. També ha estat director del Centro Dramático Nacional – Teatro María Guerrero de Madrid, de l’Odéon – Théâtre de l’Europe de París i de la Biennal de Teatre de Venècia, a més d’assessor artístic del Teatro Arriaga de Bilbao. Ha obtingut prestigiosos guardons, nacionals i internacionals.

Joan Pera
Actor de teatre, cinema i televisió, un dels més populars en el món de l’espectacle a Catalunya des d’un sentit de l’humor genuí. Entre els seus èxits cal esmentar el paper de nebot de Joan Capri a la sèrie d’humor Doctor Caparrós, medicina general, i la seva interpretació en la comèdia de Neil Simon La extraña pareja, juntament amb Paco Morán. També destaca com a director i actor de doblatge, singularment de Woody Allen.

Carme Pinós i Desplat
Arquitecta, urbanista i interiorista. En reconeixement a una activitat professional rellevant, associada inicialment a Enric Miralles, amb qui col·laborà en el projecte olímpic de Barcelona 92. Professora a universitats d’Alemanya i dels Estats Units, el 1991 obrí el seu propi estudi d’arquitectura. Ha estat guardonada amb dos premis FAD, el Premi Nacional d’Arquitectura del govern espanyol (1995) i el Premi Nacional d’Arquitectura i Espai Públic (2008).

Agustí Pons i Mir
Periodista i escriptor. Per la seva significativa presència en el panorama periodístic del darrer mig segle a Catalunya. Va treballar a El Noticiero Universal i va integrar l’equip fundacional de l’Avui, on esdevindria subdirector d’opinió, cultura i espectacles. I especialment pel seu mestratge en l’elaboració, entre d’altres obres, de biografies de referència com les dedicades a Joan Triadú, Pere Calders, Maria Aurèlia Capmany, Nèstor Luján, Raimon Noguera i Salvador Espriu.

Philippe Saman
Director de la Cambra de Comerç i Indústria Francesa de Barcelona. Per la valuosa activitat que, des del 1980, ha dut a terme al capdavant de la primera de les cambres franceses establertes fora del seu país. Durant tot aquest temps, ha enfortit amb eficàcia les relacions comercials entre Catalunya i França en un marc europeu progressivament renovat. Cal destacar la seva consideració envers Catalunya.

Mercè Sampietro i Marro
Actriu. Per la seva trajectòria de conjunt en els àmbits del cinema, el teatre, la televisió i el doblatge. Vinculada des de sempre a l’escena, la seva versatilitat li ha proporcionats èxits merescuts en el món de l’espectacle. Del 2003 al 2006 va presidir l’Acadèmia de les Arts i les Ciències Cinematogràfiques d’Espanya. Les sèries televisives en les quals ha intervingut, entre les quals les produïdes per Televisió de Catalunya, han posat més a l’abast la qualitat del seu treball.

Llorenç Sànchez i Vilanova
Escriptor i activista. Pel conjunt d’una obra que depassa el centenar de títols i que constitueix una valuosa promoció de la Pobla de Segur, el Pallars i, per extensió, les comarques del Pirineu. Entre els seus llibres destaquen El comtat de Pallars 768-1491 (1975), El temple parroquial de la Pobla de Segur (1983) i L’aventura hidroelèctrica de la vall de Capdella (1991). També ha contribuït al progrés social i econòmic d’aquest entorn.

Anna Soler-Pont
Agent literària, productora audiovisual i escriptora. Per la vàlua d’una activitat destacada a partir del 1992 amb la fundació de l’agència Pontas, que li procurà projecció internacional. És rellevant la promoció internacional que ha fet de la literatura dels països d’Àfrica. Comissària el 2007 del programa de la cultura catalana com a convidada d’honor a la Fira del Llibre de Frankfurt, també ha impulsat projectes per al cinema i la televisió i ha elaborat una antologia de contes africans, a més de ser coautora de la novel·la Rastres de sàndal.

Carles Vallbona i Calbó
Metge. Pel prestigi d’una trajectòria desenvolupada des de la ciutat nord-americana de Houston tant a nivell assistencial com acadèmic. Com a col·laborador de la NASA, destaca el seu treball pioner en informàtica mèdica i recerca sobre els efectes de la immobilització en els pacients. També ha excel·lit en el control de la hipertensió arterial i la diabetis. A Catalunya, ha presidit el Consell Assessor sobre l’Activitat Física i Promoció de la Salut i és vocal del patronat de l’Hospital General de Granollers, on s’integra l’Observatori de la Salut Dr. Carles Vallbona.

Emma Vilarasau
Actriu. Per la trajectòria de conjunt que la distingeix en els àmbits del teatre, el cinema i la televisió. Bona part de la seva activitat escènica -en la qual ha obtingut nombrosos guardons- està vinculada a la companyia del Teatre Lliure. Implicada en la creativitat i la projecció del nou cinema català, les sèries i pel·lícules televisives en les quals ha intervingut han posat el seu talent artístic més a l’abast.

Miquel Vilardell i Tarrés
Metge. En reconeixement al conjunt del seu treball dins del sector, tant en l’aspecte assistencial com en l’acadèmic i corporatiu. Catedràtic de Medicina Interna a la Universitat Autònoma de Barcelona, ha presidit les societats catalana i espanyola d’aquest àmbit i el Col·legi Oficial de Metges de Barcelona. També ha coordinat l’anomenat “informe Vilardell” sobre la sostenibilitat del sistema sanitari català, i és president del consell assessor de la Generalitat de Catalunya en aquesta matèria.

Carles Vilarrubí i Carrió
Empresari. Per la seva significativa presència en la vida econòmica i social catalana mitjançant diferents empreses i institucions. Entre moltes altres iniciatives, cal destacar el seu paper en la posada en marxa de Catalunya Ràdio i RAC1. És vicepresident de la banca Rothschild España i president del hòlding CVC Grupo Consejeros i de la corredoria d’assegurances Willis S&C. També és vicepresident del Futbol Club Barcelona i responsable de la seva àrea institucional i internacional.

Guardonats a títol pòstum

Jacint Mora i Obrador
Emprenedor. En reconeixement, a títol pòstum, al conjunt de la seva trajectòria econòmica, social i política. A més de l’activitat empresarial, és remarcable la seva actuació en entitats financeres de gran significació a Catalunya. Socialment, destaca la tasca com a fundador i president d’Obinso, entitat dedicada a la reinserció de drogodependents. La seva actuació directiva a la Generalitat de Catalunya també ha estat un bon exemple de servei col·lectiu.

Francesc Xavier Vilamala i Vilà
Forner. En reconeixement, a títol pòstum, a la seva contribució al sector i a la promoció dels valors alimentaris del pa. Va compaginar durant més de tres dècades l’ofici artesà amb la presidència del Gremi de Flequers de Barcelona. Cal destacar-ne l’impuls a la tasca de formació i singularment el seu paper en la creació de l’anomenat “Pa de Sant Jordi”, un dels productes alimentaris tradicionals que s’han consolidat a Catalunya en temps recents.

Les 15 entitats guardonades amb la Creu de Sant Jordi són:

Agrupació Sardanista l’Ideal d’en Clavé de les Roquetes
Entitat fundada l’any 1960 que ha contribuït, des del barri de les Roquetes de Barcelona, a ensenyar i difondre la sardana i a promoure la dansa i la música tradicionals. Organitzadora del conegut aplec anual al parc de la Guineueta, també cal destacar-ne la formació de monitors en l’àmbit sardanístic i el foment activitats culturals catalanes, especialment al districte barceloní de Nou Barris.

Alter Mútua de Previsió Social dels Advocats de Catalunya a Quota Fixa
En el cent setanta-cinquè aniversari d’una de les institucions rellevants del mutualisme a Catalunya des dels valors de la solidaritat, l’ajuda mútua i la consciència col·lectiva. Està desplegada a tots els col·legis d’advocats catalans per a la previsió social dels seus membres, i exerceix sobretot una modalitat asseguradora de caràcter voluntari, alternatiu i complementari al sistema públic de la Seguretat Social.

ASPASIM
Entitat els inicis de la qual es remunten a l’any 1938, i que des de diferents barris de Barcelona es dedica a l’atenció a les persones amb discapacitat intel·lectual greu en tots els àmbits vitals. El conjunt de la seva activitat educativa, ocupacional i residencial i els valors que transmet constitueixen un exemple molt vàlid de suport als més vulnerables i a la seva millor integració dins la societat.

Associació Egueiro
Pels més dels trenta anys de treball en l’àmbit de la rehabilitació de les persones amb problemes de drogodependències. La seva valuosa activitat, duta a terme en estreta col·laboració amb l’Administració, ha permès tractar més de vuit mil pacients des de diverses comunitats terapèutiques. Cal destacar la seva capacitat d’adaptació a les necessitats canviants del col·lectiu que atén.

Cadí Societat Cooperativa Catalana Limitada
En el centenari de la creació d’una empresa que, des de La Seu d’Urgell, és una de les cooperatives ramaderes més prestigioses de Catalunya i la més antiga de l’Estat en el sector lleter. La seva destacada contribució a l’economia pirinenca, singularment a les comarques de l’Alt Urgell i la Cerdanya, ha contribuït amb eficàcia al reequilibri territorial del país.

Casa Pairal Fundació Privada
Residència de gent gran a Vilassar de Mar, en funcionament des dels primers anys del segle XX i constituïda com a Fundació el 1950. Per la continuïtat i l’eficàcia de la seva dedicació a les persones mitjançant unes instal·lacions de qualitat, amb àmplies prestacions i amb la professionalitat d’un equip d’atenció integral des del punt de vista mèdic, social i psicològic.

Castells i Planas de Cardedeu
Taller de construccions escenogràfiques situat ben a prop d’aquesta vila del Vallès Oriental, des d’on els germans Jordi i Josep Castells i Planas i part dels seus descendents han creat escenografies per a companyies teatrals del prestigi de Comediants, La Cubana, Dagoll Dagom o La Fura dels Baus. També han treballat per al cinema, la televisió i la publicitat. Per la creativitat i l’ofici demostrats al llarg de més de tres dècades i la seva valuosa contribució a la cultura.

Comunitat de Monges Benedictines del Monestir de Sant Daniel de Girona
En la celebració del mil·lenari d’aquest cenobi, creat a partir de la venda de l’alou de Sant Daniel a la comtessa Ermessenda i el seu espòs, el comte Ramon Borrell. La seva comunitat, l’única benedictina femenina de Catalunya que resideix en el mateix lloc on va néixer, és integrada actualment per set monges que compten amb un ampli suport social i promouen el paper del monestir com a referent de patrimoni i impulsor de cultura.

Confraria de Mestres Fusters i Gremi de Fusters, Ebenistes i Similars de Barcelona
Per la seva contribució, documentada des de mitjans del segle XIII, a la dignificació dels oficis de la fusta en totes les seves variants. La Confraria i el Gremi han promogut l’ús i el coneixement d’aquest material i han fomentat la innovació d’un sector que, sobretot pel que fa al moble, el disseny i la construcció, té una presència ben significativa en la vida de les persones i en el progrés de les societats.

Facultat de Biblioteconomia i Documentació de la Universitat de Barcelona
En el marc de l’Any de les Biblioteques, que coincideix amb el centenari de la creació de la Xarxa de Biblioteques Populars de la Mancomunitat de Catalunya i de l’Escola Superior de Bibliotecàries, de la qual la Facultat és hereva. Per la continuïtat d’uns estudis ben implicats en la transformació d’una professió que ha sabut adaptar-se a les necessitats de la societat. L’aprenentatge de nous sistemes d’informació i de documentació contribueix a fer més eficaç aquest impuls.

Fundació Hospital de Sant Pau i Santa Tecla
Entitat vinculada a un centre sanitari creat fa 550 anys, amb orígens al segle XII. Per la seva contribució continuada a la salut i el benestar de la ciutat de Tarragona i del seu entorn. Cal destacar-ne l’atenció a les persones de qualsevol condició, incloses les més desvalgudes, i la seva capacitat d’adaptació a les vicissituds històriques i a les noves necessitats sanitàries i socials.

Fundació Privada Vallès Oriental
En el cinquantenari d’una entitat que, en el seu entorn i en el conjunt de Catalunya, és un exemple de dedicació per tal que les persones amb discapacitat intel·lectual puguin gaudir de les mateixes oportunitats que tothom. Des de la convicció que aquestes persones i també els seus familiars han de veure reconeguts i garantits els drets a l’autonomia personal, la inclusió social i una vida i una educació de qualitat.

Grup de Treball Estable de les Religions (GTER)
Com a entitat pionera a la península ibèrica i de referència a Europa en el seu àmbit. L’integren representants de diverses confessions que fan del diàleg interreligiós una base de convivència, de pedagogia i d’acció des de valors com la pau, l’harmonia entre les creences i la col·laboració per tal de contribuir a un món humanament més respectuós, culturalment més plural i socialment més inclusiu.

Hospital del Mar
En la commemoració del centenari d’una institució sanitària de Barcelona vinculada especialment als seus barris marítims. Dedicat inicialment a combatre les malalties infeccioses i les epidèmies greus, en la dècada del 1970 del segle XX s’hi va crear la primera unitat de deshabituació de toxicomanies de Catalunya. Centre de referència durant la celebració dels Jocs Olímpics del 1992, destaca tant per la tasca assistencial com la de recerca, actualment integrades en el Parc de Salut Mar.

Teatre Romea
Pel paper rellevant que aquest equipament, creat el 1863, ha tingut en la cultura i la societat de Barcelona i de Catalunya. Al seu escenari s’hi han estrenat obres memorables del teatre català, vinculades a autors, directors i actors de primer nivell. Del 1981 al 1997 va esdevenir la seu del Centre Dramàtic de la Generalitat. Gestionat actualment pel Grup Focus, el compromís persistent dels seus propietaris ha aconseguit l’adaptació del Romea als nous corrents escènics i a les tendències culturals contemporànies

MOT FESTIVAL de LITERATURA GIRONA- OLOT ( del 9 al 19 d´abril)


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Festival de Literatura, se celebrarà a Olot i a Girona entre el 9 i el 19 d’abril. Se’n va fer una triple presentació a les ciutats de Barcelona, Girona i Olot. A part dels representants polítics de les institucions organitzadores (Ajuntaments d’Olot i de Girona) va participar en les rodes de premsa, Margarida Casacuberta, la comissària d’aquesta segona edició del MOT.

Casacuberta va explicar que, sota el títol Escriure Ciutats, l’àmbit temàtic que caracteritza l’edició del 2015 del festival és l’exploració entre la literatura i les ciutats. Per això, s’han convidat autors nacionals i internacionals, experts en una ciutat determinada, que ens parlaran de les seves ciutats o de les ciutats que han tractat a través de la literatura. Entre d’altres, s’hi troben noms com John Lanchester, Sorj Chalandon, Laura Restrepo, Rafael Chirbes, Melania G. Mazzucco, Éric Hazan, Josep Ramoneda, Eduardo Mendoza o Luis Goytisolo.

Les activitats centrals del festival seran converses entre un autor, sovint internacional, expert en una ciutat determinada, i un autor nacional que farà de contrapunt i conduirà el discurs. Algunes de les ciutats que tindran presència al MOT 2015 seran Londres, París, Barcelona, Roma, Mèxic o Berlín.

Serà del 9 a l’11 d’abril que el festival se celebrarà a Olot, justament a la Sala la Carbonera, la mateixa que va ser la seu del MOT a Olot l’any passat. A Girona, en canvi, se celebrarà del 16 al 19 d’abril i s’instal·larà a la nova biblioteca Carles Rahola, la més gran de Catalunya.

Els responsables del MOT, que tot just va néixer l’any passat, han recordat que la voluntat és fer un festival de literatura que es caracteritzi per la qualitat de les propostes portant escriptors de primera fila i de renom internacional. D’altra banda, es vol que sigui un festival molt proper a la població en general, lluny d’academicismes, partint de la idea que qualsevol persona a qui agradi llegir en pugui gaudir.

 

Més informació <http://www.festivalmot.cat>

48 BRAÇADES, Miquel Sunyer a partir del 8 d’abril, ja es podrà trobar a totes les llibreries llibre de Miquel Sunyer, 48 braçades, escrit conjuntament amb James Manresa i publicat per Columna Edicions


48 BRAÇADES, Miquel Sunyer

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A partir del 8 d’abril, ja es podrà trobar a totes les llibreries llibre de Miquel Sunyer, 48 braçades, escrit conjuntament amb James Manresa i publicat per Columna Edicions.

“Com la muntanya, el mar és un dels últims espais de llibertat.
Un llibre captivador que et transporta i et fa viure grans emocions”
Kilian Jornet

L’extraordinària història de superació de Miquel Sunyer, el primer català que ha aconseguit la Triple Corona de natació en aigües obertes.

Aquest no és un llibre sobre esportistes superdotats ni sobre superhomes.

Aquest és un llibre sobre un jove normal amb una feina normal que es va superar a ell mateix a base d’anys d’esforç i sacrifici i d’una perseverança incansable.

Aquesta és la història d’algú que, com tots nosaltres, va sentir que li faltava alguna cosa i, en lloc de quedar-se de braços plegats, va decidir moure’s, mirar dins seu i recórrer a allò que sempre l’havia fet feliç: l’aigua, el mar.

Només tu marques el teu horitzó

Miquel Sunyer (Girona, 1977) és enginyer tècnic de telecomunicacions i màster MBA. Amb set anys es va incorporar a l’equip de natació de competició del club GEiEG, on va destacar com a esquenista. Més endavant es va unir a l’equip de waterpolo del mateix club, compaginant aquesta disciplina amb els entrenaments individuals de natació.

Amant de la natura i aventurer vital, en Miquel és un entusiasta dels esports a l’aire lliure i, sobretot, de la natació. Un alpinista marí, un explorador aquàtic que ha realitzat nombroses travessies de llarga distància en aigües obertes de prestigi internacional.

#ENPAUMHADEIXAT” De Núria Casas. Presentació del llibre amb l´autora i l´actor i músic Joan Dausà. dissabte 28 de març 19:30h


#ENPAUMHADEIXAT” De Núria Casas. Presentació del llibre amb l´autora i l´actor i músic Joan Dausà.
dissabte 28
19:30h
Fnac L’illa
Diagonal, 549

Nuria1

 

 

 

 

 

 

“#EnPauMhaDeixat” suposa el debut literari de Núria Casas, que ha estat presentadora del mediàtic programa
de ràdio Fricandó Matiner. Ens trobem davant d´una novel.la refrescant i di- vertida, on la majoria dels lectors s´hi veuran reflectits i on la música juga un paper importantíssim, ja que cada capítol ve precedit pels versos d´una cançó (aprofitant l´avinentesa, la Nú- ria ha creat un canal d´Spotify amb aquestes cançons que funcionen com la banda sonora de la història). Per aquesta presentació, a més, es- tarà molt ben acompanyada per l´actor i músic Joan Dausà, que ha prologat el llibre.