El 16 de junio de 1960: se estrena la película Psicosis, de Alfred Hitchcock.

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Psicosis (Psycho, en su título original en inglés) es una película estadounidense de terror y suspense dirigida porAlfred Hitchcock, protagonizada por Anthony PerkinsVera MilesJohn GavinMartin Balsam y Janet Leigh y estrenada por primera vez en cines en 1960. El guión, de Joseph Stefano, se basa en la novela homónima de 1959escrita por Robert Bloch, que a su vez fue inspirada por los crímenes de Ed Gein, un asesino en serie deWisconsin.

La película tiene lugar en su mayor parte en un solitario motel, donde se aloja una secretaria, Marion Crane (Janet Leigh), que ha huido con dinero robado de su empresa. El motel está regentado por Norman Bates (Anthony Perkins). En el momento de su realización se consideró distinta al anterior trabajo de Hitchcock, North by Northwest(1959), por estar rodada con un bajo presupuesto, con el equipo de una serie de televisión y en blanco y negro. Inicialmente la película recibió comentarios mixtos, pero en una revisión motivó opiniones muy positivas que dieron lugar a cuatro nominaciones a los Premios Óscar, incluyendo el de mejor director para Hitchcock y el de mejor actriz de reparto para Leigh.

Considerada hoy como una de las mejores películas de Hitchcock, y elogiada como una obra de arte cinematográfica de la crítica internacional, Psicosis también ha sido aclamada como una de las mejores películas de la historia del cine. La película estableció un nuevo nivel de aceptabilidad de la violencia, los comportamientos pervertidos y la sexualidad en las películas, y está considerada como el ejemplo más temprano del llamado géneroslasher. Tras la muerte de Hitchcock en 1980Universal Pictures empezó a producir continuaciones: tres secuelas, un remake, una película para televisión y una serie de televisión.

 

 

Trama

Un viernes por la tarde, en una habitación de un hotel de Phoenix, Marion Crane (Janet Leigh), que trabaja como secretaria en una empresa inmobiliaria, y su novio Sam Loomis (John Gavin) discuten sobre su futuro. Marion quiere casarse con Sam, un deseo dificultado por su escaso sueldo y por las deudas heredadas de su padre. Sam, como tantas veces anteriores, se marcha y deja sin responder a Marion qué harán en el futuro.

40 000 dólares

Marion regresa a la oficina de la empresa inmobiliaria donde trabaja como secretaria. Ve que han llegado su jefe, el Sr. Lowery (Vaughn Taylor), y su cliente Cassidy (Frank Albertson), quien le había comprado una casa a Lowery con 40 000 dólares en efectivo. Lowery le dice a Marion que meta el dinero en la caja de seguridad del banco hasta el lunes.

Por culpa de un dolor de cabeza, Marion pide el resto del día libre con la condición de que terminará antes las gestiones del banco. Pero Marion no va al banco; decide quedarse con el dinero, lo mete en una maleta y empieza a conducir por la ciudad en su automóvil Ford negro, pero su jefe la ve en una intersección. Como la situación es sospechosa, ella se preocupa pensando que ha sido descubierta, y huye de la ciudad con el dinero en dirección a Fairvale, California. Todo el tiempo mira su espejo retrovisor, temerosa de que está siendo perseguida. Conduce hasta la noche y aparca el coche junto a la carretera para dormir.

Por la mañana, un patrullero de carretera (Mort Mills) se detiene para inspeccionar el automóvil de Marion, y la despierta. Asustada y nerviosa, ella despierta la sospecha del patrullero. Él mira su licencia de conducir, tomando nota del número de matrícula. Le permite continuar pero la sigue por un tiempo, lo que intensifica la agitación de Marion. Consciente de que su coche puede ser perseguido hasta muy lejos, Marion decide cambiar de coche. Se detiene y compra un automóvil usado, y al vendedor (John Anderson) le paga 700 dólares en efectivo (del dinero que robó) por un Ford Sedán blanco. El comportamiento de Marion resulta sospechoso para el vendedor, porque no regatea y le mete prisa por cerrar el trato. Nerviosa porque el patrullero ha visto la escena, se va del lugar y sigue hacia Fairvale.

El motel Bates

Fotograma del trailer de la película: Hitchcock muestra la casa.

Cuando llega la segunda noche, empieza una tormenta. Marion no puede ver claramente la carretera, y lo único que ve es la señal de iluminación del motel Bates; decide alquilar una habitación para pasar la noche. Como no hay otros coches ni hay nadie en la oficina del motel, empieza a mirar alrededor y ve una luz encendida en la casa situada en una colina detrás del motel, y en una ventana de la casa ve una silueta; pronto un joven viene por el camino para saludarla, y él se presenta como Norman Bates (Anthony Perkins). Con una voz suave y tímida, el joven le dice a Marion que vive en la gran casa con su madre. El motel rara vez tiene clientes, ya que la nueva autopista interestatal está al margen de la carretera local, y Marion se da cuenta de que probablemente tomó un giro equivocado por la tormenta. Todavía nerviosa por la policía, Marion se registra con el nombre falso de «Marie Samuels», y Norman la lleva a la habitación Nº 1, justo al lado de la oficina.

Norman le ofrece compartir su cena con ella para que no tenga que salir de nuevo bajo la lluvia. Ella comienza a abrir su maleta, teniendo tiempo para envolver el dinero dentro de un periódico que deja en el mueble al lado de la cama. En ese momento, escucha gritos por una discusión entre Norman y su madre, procedente de la casa. La Sra. Bates (Virginia Gregg/Jeanette Nolan/Paul Jasmin) parece tener una mala opinión acerca de la joven y bella inquilina, y no quiere que Norman la atienda. Él le lleva leche y bocadillos a la oficina del motel, y se reúne con Marion en la sala que se encuentra detrás del mostrador.

Marion se sorprende con unas aves embalsamadas de Norman que se encuentran en la sala, producto de su afición a la taxidermia. En su conversación durante la cena, Norman habla de sentirse atrapado. Así como Marion se siente atrapada por su culpa, Norman está permanentemente atrapado por la convivencia con su madre y su locura. Pero, como señala Norman, «todos estamos un poco locos a veces» y Marion responde que «a veces, sólo una vez puede ser suficiente».

Cuando Marion se va a su habitación, Norman descuelga un cuadro de la pared y mira a través de un agujero, donde puede ver a Marion cambiándose de ropa. Pero de manera impulsiva, Norman sale del motel, llega hasta la colina y entra en su casa.

La escena de la ducha

En su habitación, Marion se sienta en la cama y calcula algunas cifras, y piensa cómo puede pagar los 700 dólares que ha utilizado. Como sus lágrimas han mojado el papel con las cifras, lo echa en el inodoro. Después, se quita la bata y las zapatillas, y se mete la bañera para darse una ducha.

Oculto detrás de ella, alguien abre la puerta del baño. Esa persona abre violentamente la cortina del baño, y resulta ser la sombra de una mujer mayor que esgrime un gran cuchillo de cocina. Marion grita y la mujer clava varias veces el cuchillo en el cuerpo de Marion, quien no puede escapar y muere. La mujer se retira del baño y deja a Marion muerta, quien rasga la cortina de la ducha y cae sobre el borde de la bañera. La ducha sigue funcionando, llevándose el agua la sangre de Marion por el desagüe, y un primer plano muestra su ojo, donde la cámara cada vez se aleja más y gira sobre sí misma.

De la casa, la voz de Norman grita «¡Madre! ¡Oh, Dios, madre! ¡Sangre! ¡Sangre!». Él viene corriendo por la colina y entra en la habitación de Marion donde encuentra el cuerpo y la prueba de que fue atacada por su madre con un arma blanca. Rápidamente limpia la escena del crimen, y envuelve el cuerpo de Marion con la cortina de la ducha metiéndolo en el maletero del coche. Posteriormente recoge sus pertenencias para esconderlas. En el último momento recoge el periódico doblado, sin saber que contiene el dinero robado por Marion. Finalmente conduce el coche a un pantano cerca del motel, donde lo deja caer.

Buscando a Marion

Una semana más tarde el novio de Marion, Sam Loomis, está sentado en la oficina de su ferretería en Fairvale, y escribe una nota para ella. Escribe que ha cambiado de opinión y que quiere casarse con ella lo más pronto posible, incluso aunque tengan poco dinero. La hermana de Marion, Lila Crane (Vera Miles), entra en la tienda y le pregunta si Marion está ahí. Sam le dice que no. Un investigador privado llamado Arbogast (Martin Balsam) también entra en la tienda y pregunta por el paradero de Marion. Su interés se centra en recuperar los 40.000 dólares, dinero con el que Marion había huido. Arbogast está convencido de que Marion está en algún lugar de la ciudad de su novio, por lo que empieza una búsqueda en hoteles y pensiones cerca de Fairvale.

Cuando Arbogast llega al motel Bates, Norman le dice que él no ha visto a Marion, y que no ha alojado a ningún cliente en las últimas semanas. Pero Arbogast mira el libro de registro del motel y ve la falsa firma de Marion bajo su falso nombre. Consciente de que Arbogast sabe que está mintiendo, Norman «recuerda» en ese momento y reconoce que «Marie» se quedó la noche del sábado anterior y se fue el domingo por la mañana. Arbogast ve la silueta de la madre de Norman en la gran casa, y le pide a él ir a verla, pero éste se niega, diciendo que su madre está enferma y no debe ser molestada.

Otro crimen

Arbogast llama desde un teléfono público a Sam y Lila, y les dice que Marion se había registrado el sábado anterior por la noche en el motel Bates, en la habitación N° 1, y que volverá allí para intentar hablar con la Sra. Bates. Cuando regresa al motel, Arbogast revisa la oficina y la sala para ver si Norman está allí, y se dirige a la casa y entra. Viendo que no hay nadie abajo, comienza a subir las escaleras. A medida que se acerca a la parte superior de la escalera, una anciana sale de la habitación y le propina varias puñaladas en la cara. Él tropieza y se cae hacia atrás por las escaleras y termina en el suelo, donde la anciana lo apuñala varias veces más.

En la ferretería, Lila y Sam esperan a Arbogast, y su demora agota su paciencia. Arbogast había dicho que volvería en unas horas, y al transcurrir dos horas más de lo debido, deciden ir a buscarlo. Sam le dice a Lila que se quede mientras va al motel. Cuando Sam llega, empieza a gritar el nombre de Arbogast. Norman, de pie cerca del pantano, oye los gritos de Sam.

¿La madre ?

Sam vuelve a la tienda, y dice que no había nadie en el motel ni en la casa. No vio a Arbogast, ni a Bates, sólo a una anciana enferma que no puede o no quiere abrir la puerta. Sam sugiere ir a ver al sheriff Al Chambers (John McIntire) para que informe de la desaparición de Arbogast. En la casa del sheriff, Chambers y su esposa Eliza (Lurene Tuttle) escuchan la historia de Sam y Lila. En un instante llaman por teléfono al motel de Norman y él les dice que el detective había estado allí, pero que se había ido. Cuando Lila pregunta sobre la madre, ellos le dicen que ella había muerto y que fue enterrada en el cementerio de Greenlawn hace diez años, después de haber envenenado a su amante y suicidarse. Sam y Lila insisten en que hay una mujer ahí, y que Arbogast les dijo que Norman le había prohibido ver a su madre porque estaba demasiado enferma.

Norman está preocupado por todas las personas que le han espiado. Sus preocupaciones lo llevan a decirle a su madre que debe esconderse durante un tiempo en la bodega de frutas, pero ella se niega. Norman la coge en brazos y la baja hasta la bodega. Ella le regaña e insiste en que puede caminar por sí misma, pero que no quiere bajar. A pesar de sus protestas, Norman la lleva por las escaleras hasta el lugar.

Buscando en el motel

A la mañana siguiente, el domingo, Lila y Sam se juntan con el sheriff y su señora saliendo de la iglesia. El sheriff había ido al motel mucho antes de la misa, y les dice que vio el lugar y a Norman solo. Finalmente, le sugiere a Lila que dé un informe de una persona desaparecida por un robo, para que «la ley la encuentre«. Insatisfechos, Lila y Sam deciden ir al motel y registrarse como matrimonio, para pedir una habitación y empezar a registrar cada lugar del motel.

Norman les asigna la habitación N° 10, y Sam insiste en firmar el registro. Al pagar, pide un recibo y Lila se a la habitación con las llaves. Después, se dan cuenta de que la número 1 está abierta, y al terminar una breve conversación, Sam y Lila entran en ella, asegurándose de que Norman no esté cerca, para buscar pistas. Lo único que encuentran es un pedazo de papel en el que Marion había apuntado los 40.000 dólares, lo que comprobaría que estuvo allí. Como ya se sabía que Marion estuvo allí, Lila se interesa por intentar hablar con la madre, ya que sospecha que ella le hizo algo a Arbogast. Ella le pide a Sam que distraiga a Norman, para poder ir a la casa. Sam trata de disuadirla, pero ella insiste en que puede manejar a una anciana enferma.

Sam encuentra a Norman en la oficina y empieza a hablar con él, mientras Lila se dirige a la casa detrás del motel. Al entrar, empieza a buscar en las habitaciones de arriba, entre las cuales estaba la de la madre, decorada en estilo neo gótico, con una gran cama en la que la forma de un cuerpo está profundamente marcada en el colchón.

Terrible hallazgo

Mientras tanto, Sam empieza a hablar de dinero para ver si Norman revela algo de los 40.000 dólares. Norman empieza a agitarse, y cuando Sam le pregunta si su madre puede saber algo del dinero, Norman se da cuenta de que es otro «espía». Sam intenta evitar que Norman salga, pero éste golpea su cabeza, y Sam cae aturdido al suelo.

Lila está bajando las escaleras cuando se da cuenta de que Norman se acerca hacia la puerta principal de la casa. Ella corre hacia la bodega para ocultarse de Norman, y se dirige a una habitación oculta. Empieza a caminar por una sala y cerca de allí encuentra a una mujer sentada de espaldas. Ella le susurra «Sra. Bates», pero no responde. Lila se acerca y pone su mano en su hombro; la silla gira y Lila descubre que es la momia de una mujer, con la cara retorcida.

Lila grita y se aleja, y una aparente vieja entra con un cuchillo carnicero y bloquea la única salida de la bodega. En ese momento, Sam entra y golpea a la mujer. La peluca de la «mujer» se cae y se descubre que es Norman vestido con la ropa de su madre.

La explicación

Lila, Sam y el sheriff Chambers se encuentran desconcertados entre un grupo de personas, a la espera de escuchar a un psiquiatra que ha sido llamado para examinar a Norman. El Dr. Fred Richmond (Simon Oakland) entra y les dice que Norman ha relatado toda la historia, pero no como «Norman», sino como su «Madre»; dice que la «Madre» ahora controla una parte de él.

El Dr. empieza a relatar que años atrás, después de la prematura muerte de su padre, Norman tuvo que depender de la atención de su madre. Pero cuando ella empezó a relacionarse con un amante, Norman se sintió como si hubiese sido reemplazado. Sus celos no cesaban, y por lo tanto, envenenó a su madre y a su amante. Debido a su crimen, después del entierro Norman robó el cadáver de la madre y lo conservó lo mejor que pudo.

Su crimen abrumó su frágil estado mental, por lo que comenzó a dividir su mente con su madre, dándole la vida que le había quitado. Él conservaba la ilusión de que su madre vivía y negaba que la había envenenado. Comenzó a pensar y hablar por ella, caminaba usando su ropa y una peluca de mujer para mejorar aún más la ilusión. A veces podía ser las dos personalidades y hacerlas hablar entre ellas. Algunas veces, la «Madre» era la personalidad dominante. Nunca fue completamente «Norman», pero varias veces fue «Madre».

Como estaba patológicamente celoso de ella, dijo que nunca se enamoraría de una mujer. Cuando Norman se reunió con Marion, sintió una fuerte atracción por ella. La atracción hacia ella causó los celos de la Madre, por lo tanto la parte de la «Madre» asesinó a Marion por celos y a la última serie de mujeres jóvenes que cumplieron un destino similar. Después, «Norman» volvió como si fuera el dueño y limpió toda la evidencia del crimen de la «Madre», y arrojó las evidencias en el pantano cerca del Motel. Pero ahora la «Madre» había ganado la batalla, ya que controlaba totalmente a «Norman».

En una habitación bajo llave y vigilada, se muestra a Norman pensando como la «Madre», sin pensamientos de «Norman». Ella lamenta haber condenado a su hijo, pero no dejaba de decir que había matado a varias personas. Después, continúan los pensamientos de la «Madre».

Al final de la película, una cadena de remolque extrae el automovil de Marion que estaba sumergido en el pantano