Acaba Cruïlla 2023


El festival ha congregado a 76.000  personas en sus cuatro jornadas


 
Justo cuando se abrían las puertas del la cuarta y última jornada de Cruïlla, se realizaba la rueda de prensa de valoración del festival en la que su director, Jordi Herreruela, afirmaba: “Hemos hecho el festival que siempre habíamos soñado”, resumen de una edición que más allá de las cifras -76.000 personas durante sus cuatro jornadas- se consolida ya no solo como una cita ineludible de la agenda cultural, sino también como ejemplo de un modelo de festival diferente.
  
Con su clara apuesta por el público local, (61% de Barcelona, 29% de la resta de la provincia de Barcelona, 7% del resto de Cataluña y un 3% del resto de España), un público diverso (un 47% de público entre 30 y 40 años, un 35% mayor de 40 años, un 10% entre 25 y 30 y un 8% entre los 18 y los 25) Cruïlla se ha convertido en un festival consolidado, menos vinculado a su programación musical y con un público fiel a la propuesta: el 51% de los asistentes al festival en 2023 habían venido a otra edición del Cruïlla.
 
 Después de tres días de festival, ha empezado la última jornada desde el Maresme con el rock de Mourn en el Johnnie Walker. También ha arrancado el Comedy, hoy con estrellas del humor como Carmen Lynch, Ignatius Farray, Marc Sarrats, Adri Romeo o Ana Polo. La tarde ha transcurrido junto al buen rollo y el pop que siempre traen Suu y Dani Fernández.

Uno de los conciertos más esperados de la tarde ha sido el regreso de los mallorquines Antònia Font en el Escenario Estrella Damm, que reiniciaron el proyecto en 2022, para alegría de sus fans, después de diez años de su retirada. Mientras tanto, el valenciano Sienna tocaba las emocionantes canciones de su último trabajo.
 
Leiva, que ya pisó escenario ayer con The Guapos, volvió a demostrar porque es una de las apuestas más seguras del rock estatal junto a la diva del pop Amaia y su nuevo álbum Cuando no sé quién soy. Algunos ya esperaban impacientes la llegada de Placebo en el Estrella Damm, banda referente del rock alternativo y superviviente del romanticismo de principios de siglo. Le ha seguido en el escenario Oxfam Intermón el productor Parov Stelar con su inconfundible electro-swing. Al mismo tiempo, cantaban Stay Homas y Renaldo&Clara, haciendo eco al pop catalán actual.
  
Cerrando el escenario Vallformosa, el barcelonés Pau Vallvé y Ramón Mirabet, de Sant Feliu del Llobregat, han sido los cantautores estrella de la noche. En contraposición, sonaba el punk-pop bizarro de Shego haciendo arder la carpa de Johnnie Walker. Para acabar la noche, desde la cuna de la electrónica, Moderat ha traído la fiesta berlinesa al Cruïllla. El festival se ha despedido, con una edición que ha contado con 76000 personas, al compás de Carlangas.
  
Un año más el Cruïlla se ha reivindicado como un festival próximo, amplio y con la mirada puesta en su público en un formato pensado para la ciudad que lo acoge.