| William Christie, Vox Luminis y un Oratorio de Caldara Renace en el Festival de Pascua de Peralada. El Festival de Pascua del Festival Perelada llega a su cuarta edición, y lo hace consolidándose como una cita imprescindible para los amantes de la música sacra y barroca. Del 2 al 5 de abril, la iglesia y el claustro del Carmen del castillo de Peralada se transformarán en epicentro cultural, ofreciendo un programa que equilibra tradición e innovadoras propuestas artísticas en un entorno incomparable. Celebrando el 40.º aniversario del Festival Perelada, esta edición subraya la recuperación del patrimonio musical europeo con piezas destacadas del Barroco, el Clasicismo y el Romanticismo. Sin embargo, hay lugar también para la creatividad contemporánea, como lo demuestra la instalación performativa *La luz del lobo no pesa* y dos residencias artísticas pensadas para fortalecer la conexión entre los artistas y el público. Uno de los grandes atractivos será la llegada de William Christie, quien interpretará las *Leçons de Ténèbres* de François Couperin, una obra que conjuga misticismo e introspección. Durante su visita, Christie será reconocido con la Medalla de Honor del Festival Perelada como homenaje a su extraordinaria trayectoria artística. Además, se presentó en este marco el disco *Tenebrae Responsoria* de Joan Magrané, producido bajo el sello del Festival Perelada. Esta obra, compuesta por Responsorios de Tinieblas estrenados en 2024 dentro de la programación del festival, reafirma el compromiso con el talento emergente y la música actual. El arte visual también juega un papel destacado este año: el cartel oficial está protagonizado por un martirio de San Sebastián atribuido al círculo de Guido Reni, una pieza que emblemáticamente conecta la espiritualidad, el arte y la música que caracterizan esta Pascua en Peralada. La Presentación Oficial en Barcelona: Homenaje a la Música Sacra y al Arte Vivo El Auditorio Oriol Bohigas del Ateneu Barcelonès acogió esta mañana la presentación oficial del evento. Durante el acto, Borja Suqué, representante de la familia Suqué Mateu, dio inicio a una ceremonia que contó con figuras clave del mundo artístico como Oriol Aguilà, director artístico del festival; Pere Lluís Biosca, director del Cor Francesc Valls; Xavier Pastrana, director del Ensemble O Vos Omnes; y Pere Jou, compositor y creador. También participaron talentos como la soprano Montserrat Seró y el barítono Josep-Ramon Olivé. Mientras tanto, desde un enlace telemático, Guillermo García Calvo compartió sus reflexiones sobre el evento. Dos interpretaciones musicales marcaron momentos íntimos durante la presentación: *Die Beredsamkeit* de J. Haydn a cargo del Cor Francesc Valls al inicio y un cierre emocionante con piezas de Mozart y Schubert, reafirmando la conexión entre música y espiritualidad que da vida al festival. En representación institucional, Isabel Suqué Mateu —presidenta de la Fundació Castell de Peralada— destacó cómo este 40.º aniversario no solo celebra el legado musical del festival sino que además lo proyecta hacia nuevas perspectivas. Según sus palabras, el Festival de Pascua constituye una extensión natural del compromiso secular con la cultura y una oportunidad para explorar más profundamente el rico tapiz de la música sacra europea. A este esfuerzo se suma la ampliación de su colección audiovisual con grabaciones íntegras de oratorios interpretados en Peralada. En esta ocasión será *Cristo condannato* de Antonio Caldara quien se incorpore al ilustre catálogo, gracias a Vespres d’Arnadí. Un Espacio de Introspección Musical en Pleno Empordà* Oriol Aguilà subrayó cómo esta cita se ha consolidado como un punto de encuentro esencial durante Semana Santa para músicos, creadores y melómanos en búsqueda de experiencias sonoras profundas y cargadas de introspección. Destacó que esta convergencia entre música y paisaje convierte a Peralada en un entorno único e irrepetible donde historia, espiritualidad y arte coexisten en armonía. En consonancia con las celebraciones del aniversario estival del festival principal, este edición estacional realza un diálogo creativo entre lo antiguo y lo contemporáneo. El martirio barroco de San Sebastián funciona casi como una metáfora visual del enfoque del festival: un espacio en el que se combinan las joyas del pasado con interpretaciones contemporáneas que reimaginan las liturgias ancestrales desde una perspectiva moderna. | |