| La Ren Lecrés, elegida como la Mejor Casa Rural 2025 en los Premios Ruralka, representa una manera de vivir el turismo rural que apuesta por la conexión consciente con el entorno. Este refugio, ubicado en el corazón de la Ribera del Duero, conjuga excelencia en su oferta de alojamiento con una filosofía que promueve sostenibilidad, autenticidad y armonía con el territorio local. Su reconocimiento llega en un momento crucial en el que el proyecto reafirma su crecimiento pausado pero firme, basándose en valores como la calidad y el respeto. El premio destaca una iniciativa que entiende el turismo rural como una herramienta transformadora para las comunidades locales, potenciando un desarrollo sostenible que respeta el medio ambiente y cuida cada detalle de la experiencia de sus visitantes. La Ren Lecrés es símbolo de cómo avanzar sin prisa, rehabilitando espacios con sensibilidad y apostando por un turismo humanizado. Según sus propietarios, Máxima Crespo y Santiago Leal, la hospitalidad serena y la colaboración estrecha con lo local son parte esencial de la propuesta. Este reconocimiento les impulsa a seguir evolucionando, sin perder su filosofía de calidad y coherencia. Uno de sus proyectos más emblemáticos es la rehabilitación del Palomar de La Ren, un espacio con gran carga histórica para la familia y el pueblo. Este palomar circular, ubicado en las inmediaciones de la finca, fue transformado desde una arquitectura en decadencia a un lugar que revive su esencia original. Más allá de su restauración meticulosa, simboliza un compromiso con el pasado y una visión creativa hacia el futuro del turismo rural. El proyecto combina materiales tradicionales y técnicas constructivas respetuosas, convirtiéndolo en una declaración de intención para fomentar un desarrollo rural basado en valores contemporáneos unidos al legado histórico. ![]() La Ren Lecrés, con un nombre que refleja las influencias internacionales de su fundadora, encarna una propuesta exclusiva en Vadocondes, un pequeño pueblo cercano a Aranda de Duero con gran tradición vitivinícola. La propiedad es un oasis rural elegante y acogedor que brinda tranquilidad y desconexión durante todo el año. En sus inicios fue hogar familiar para Máxima y Santiago, quienes decidieron abandonar la vida urbana para establecerse con sus hijos en esta región. Hoy, transformada en un complejo turístico, cuenta con el sello de Calidad Turística Q gracias a su atención al detalle y altos estándares. La finca ofrece alojamiento para catorce personas e incluye una casa principal con cuatro dormitorios dobles, espacios diseñados para teletrabajo y actividades grupales como retiros o teambuilding. A ello se suman áreas restauradas como un almacén antiguo convertido en un salón multifuncional y un apartamento independiente. En el exterior, los visitantes disfrutan de jardines con césped natural, áreas de descanso, una piscina climatizada de agua salada y espacios pensados para compartir momentos únicos. ![]() El progreso de La Ren Lecrés no ha sido casual; al contrario, la incorporación de tecnologías para mejorar la experiencia del huésped ha sido clave. Desde sistemas automatizados para accesos y reservas hasta ambiciosos proyectos de eficiencia energética como placas solares y aerotermia con suelo radiante, cada mejora se ha integrado sin comprometer un trato cercano y personalizado. Además, se rehabilitó un espacio destinado a pequeños eventos que combina estilo rústico sofisticado con funcionalidad moderna. ![]() Más allá del alojamiento, el viajero encuentra en La Ren Lecrés una propuesta inmersiva para explorar la Ribera del Duero de forma auténtica. Las experiencias ofrecidas invitan a descubrir la riqueza cultural y natural del entorno mientras se promueve un turismo responsable basado en la integración entre hospedaje, comunidad y paisaje | |


