La taquería mexicana, que ya cuenta con 14 establecimientos en México, abre en el Eixample su primer local en Europa con tortillas hechas a mano, recetas propias y una propuesta que combina tradición mexicana y producto local. ![]() Barcelona suma una nueva dirección para los amantes de la cocina mexicana. Chinampita, taquería mexicana nacida en 2012, acaba de abrir las puertas de su primer establecimiento en Europa y el número 15 de la marca. El nuevo local se encuentra en el número 172 de la calle Rosselló, en pleno Eixample barcelonés. Tras más de una década de trayectoria y 14 taquerías en México, la marca da el salto internacional manteniendo intacta la filosofía con la que nació: tacos elaborados al momento, tortillas hechas a mano, adobos propios y una cocina mexicana directa, popular y centrada en el producto. Del Valle de México a Barcelona El nombre de Chinampita hace referencia a las chinampas, el tradicional sistema de cultivo de origen mesoamericano característico del Valle de México. Pequeñas superficies agrícolas rodeadas de canales que representan, para la marca, un vínculo con sus raíces, la tierra y el producto. Detrás del proyecto está Diego Castillo, fundador de Chinampita, que inició la aventura en México en 2012 y que ahora emprende su expansión internacional junto a Giovanni Pardo, cofundador de Chinampita España. Barcelona ha sido elegida como primera parada europea por su carácter gastronómico y por la oportunidad de conectar la identidad mexicana de la marca con una ciudad especialmente abierta a nuevas propuestas culinarias. “Desde que nació Chinampita hemos tenido muy claro que queríamos respetar la esencia del taco y hacer las cosas bien, desde la tortilla hasta el adobo o la forma de cocinar la carne”, explica Diego Castillo. El taco como protagonista ![]() La carta tiene en los tacos su principal protagonista. Todas las tortillas se elaboran a mano, siguiendo una de las señas de identidad de la marca. Entre las opciones encontramos clásicos como el taco al pastor, preparado con adobo propio y carne cocinada en trompo, además de tacos de asada, campechano, arrachera, rib eye, nopales, hongos o jamaica. Los tacos también pueden disfrutarse en diferentes formatos, como costra de queso, tortilla de harina o volcán. La propuesta se completa con platos pensados para compartir, entre ellos guacamole, queso fundido con chorizo o setas, cebollitas asadas y nopales, además de diferentes burritos. Para el final, Chinampita mantiene el acento mexicano con postres como el flan de dulce de leche y el pastel de tres leches. México y Barcelona también se encuentran en el vaso La carta líquida continúa con el mismo diálogo entre ambas culturas. A las cervezas mexicanas Corona, Pacífico y Modelo se suman referencias locales como Estrella Damm y Turia. También hay aguas frescas de horchata, limón y jamaica, además de una selección de cócteles mexicanos: margaritas, mezcalinas, palomas, micheladas y carajillo mexicano. Un diner mexicano en pleno Eixample La llegada a Barcelona supone también una evolución de la identidad visual de Chinampita. El diseño del nuevo restaurante ha corrido a cargo del estudio barcelonés Pichiglas Studio, que ha reinterpretado los códigos originales de la marca para crear un espacio pensado específicamente para su desembarco europeo. El interior combina referencias de los diners americanos de los años 70 con elementos propios de las taquerías y los puestos callejeros mexicanos. Acero inoxidable, cerámica, textos pintados a mano y una iluminación diseñada específicamente para el espacio conviven con los colores característicos de Chinampita —rojo y amarillo—, a los que se incorpora ahora el azul. La experiencia comienza en la propia fachada, presidida por un gran luminoso de Chinampita y una entrada inspirada en las marquesinas de los antiguos cines. En el interior, una barra revestida de azulejos, una cocina completamente abierta y acabada en acero inoxidable y un gran neón dedicado a los tacos al pastor refuerzan la estética de cantina y puesto callejero mexicano. Gran parte del mobiliario ha sido diseñado a medida por Pichiglas Studio. Los taburetes de acero inoxidable anclados al suelo, las mesas, estanterías, sillas y diferentes elementos de iluminación completan un espacio colorista, urbano y de inspiración retro. Barcelona, primera parada de la expansión europea La apertura de la calle Rosselló representa el inicio de una nueva etapa para Chinampita. Después de consolidar su presencia en México, la marca utiliza Barcelona como puerta de entrada a Europa y como punto de partida para su expansión internacional. El objetivo sigue siendo el mismo que en sus orígenes: reivindicar el taco desde el producto, la tradición y el sabor, adaptándose al contexto local sin perder la esencia de la cocina mexicana. Con 15 establecimientos en total —14 en México y ahora uno en Barcelona—, Chinampita comienza así su recorrido europeo con una propuesta que pone en el centro uno de los grandes iconos de la gastronomía mexicana: el taco. | |

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