Casa Antonio abre sus puertas en Barcelona, trayendo un concepto que mezcla la calidez de una bodega tradicional con la frescura de un bar moderno

En el corazón del Eixample, Barcelona da la bienvenida a Casa Antonio, un espacio que reinterpreta la esencia del bar clásico de la ciudad. Con una cálida atmósfera y una propuesta gastronómica que invita a quedarse durante horas, este nuevo local promete convertirse en un refugio para los amantes del buen comer y de los encuentros sin prisas.

Funciona como un restaurante, bodega y colmado gastronómico, todo bajo el mismo techo. ¿El objetivo? Recuperar ese placer genuino de disfrutar de buena comida en compañía, sin mirar el reloj. Su ubicación en la calle Aribau 152 lo convierte en un lugar accesible y apetecible para desayunar, disfrutar de un vermut, extender la sobremesa o cerrar el día con una copa de vino y algunos platillos exquisitos. Aquí, el verdadero protagonista es el producto.



UNA FILOSOFÍA CENTRADA EN LA CALIDAD

El lema que define a Casa Antonio es claro: “El bon producte fa la bona casa”. Y no es solo una frase bonita. La filosofía que impulsa este proyecto pone el foco en productos de proximidad seleccionados directamente de pequeños productores locales, conocidos muchas veces por su nombre y oficio. La experiencia no entiende de artificios; apuesta por lo natural, lo auténtico.

Entre las joyas culinarias que uno puede encontrar aquí: aceites artesanales, vinos cuidadosamente seleccionados, embutidos de calidad, jamones curados al punto, y conservas que parecen recién sacadas de la cocina de la abuela. Todo ello en perfecta armonía con una carta que combina lo mejor de las recetas tradicionales con tapas creativas servidas en un ambiente acogedor y sofisticado.

UN HOMENAJE A LA HOSPITALIDAD
El nombre del local es un tributo personal. Antonio, familiar del impulsor del proyecto Toni Cano, simboliza esa figura siempre dispuesta a compartir, a abrir las puertas de su hogar y hacer sentir bienvenidos a todos. Así nace Casa Antonio: como un espacio que recupera esa esencia mediterránea de acoger con generosidad y saber que siempre hay algo delicioso para compartir alrededor de la mesa.

El diseño del local no se queda atrás. Firmado por Babart Studios, logra un equilibrio perfecto entre lo clásico y lo contemporáneo. Madera noble, iluminación cálida y una barra central que invita a saborear cada momento acompañan a un espacio diseñado para 70-80 comensales, abierto de martes a sábado de manera ininterrumpida para adaptarse a cualquier momento del día.

UNA CARTA PARA RECORDAR Y COMPARTIR
La oferta gastronómica se presenta como un viaje al pasado con una mirada actual. Una mezcla irresistible de tapas y platos clásicos diseñados para compartir. Destacan propuestas como las bravas de Antonio o las clásicas gildas, pasando por platos que evocan recuerdos entrañables como los macarrones de la yaya Roser o el inconfundible canelón de rostit. Además, todos estos productos son tan frescos y bien escogidos que puedes llevártelos a casa. Con precios que oscilan entre los 20 y 30 euros por persona, Casa Antonio logra ser ese lugar que ofrece buen gusto y excelencia sin complicaciones.

UNA EXPERIENCIA GASTRONÓMICA PARA REPETIR
Lo mágico de Casa Antonio no está en crear una experiencia efímera ni en ofrecer algo pretenciosamente distinto. Está en traer de vuelta ese encanto especial de los bares bodegueros de toda la vida: el querer quedarse un rato más, alargar la sobremesa o hasta pedir una última ronda que no tenías planeada.

Casa Antonio representa una Barcelona que respeta el pasado sin renunciar al futuro; un lugar donde sentarte a comer es mucho más que una necesidad, es un ritual. Aquí se celebra el tiempo compartido en torno a la mesa, donde siempre hay algo delicioso esperándote al centro para disfrutar en buena compañía.