Preparar la piel para favorecer una mayor longevidad celular

La longevidad ha evolucionado como un concepto que ya no se limita a corregir imperfecciones, sino que busca preservar las células desde los 12 marcadores biológicos fundamentales. En las últimas décadas, la investigación sobre el envejecimiento ha dado pasos significativos al identificar procesos biológicos esenciales que explican cómo envejecen los organismos y cómo estos cambios repercuten en la salud con el paso del tiempo.

Verónica López, fundadora del centro que lleva su nombre en Figueres, lo explica así: Envejecemos no solo porque sumamos años, sino por una serie de procesos biológicos que, con el conocimiento adecuado, pueden ser modulados para mejorar nuestra salud y calidad de vida. Su enfoque combina experiencia técnica con una estrategia proactiva centrada en la prevención.

Los factores biológicos del envejecimiento
El término «factores biológicos» hace referencia a los procesos celulares y moleculares que, al evolucionar con la edad, contribuyen al deterioro de funciones esenciales en nuestro cuerpo. La comprensión de estos mecanismos permite no solo identificar posibles intervenciones científicas, sino también implementar cambios en el estilo de vida que desaceleren el impacto del envejecimiento y promuevan una longevidad saludable.

12 marcadores clave para combatir la senescencia y fomentar la longevidad:

1. Elasticidad: Mantener las fibras de colágeno, elastina y reticulina.
2. Hidratación: Balancear la homeostasis del agua y los lípidos en la piel.
3. Alteraciones de pigmentación y oxidación celular.
4. Nutrición: Aportar vitalidad a la piel mediante omega 3, vegetales y lípidos naturales.
5. Función barrera: Proteger y conservar la microbiota.
6. Textura: Favorecer la queratinización celular y la regeneración.
7. Firmeza: Reforzar la estructura y tonicación cutánea.
8. Sensibilidad: Gestionar adecuadamente la reactividad de la piel.
9. Luminosidad: Mejorar la capacidad de la piel para reflejar luz.

Verónica López es una destacada profesional de la estética con más de 17 años de experiencia liderando su propio centro en Figueres. Su interés por la profesión comenzó desde temprana edad, inspirada por su madre, quien también dirigía un centro de estética. Más tarde, Verónica se especializó en estética en Barcelona, canalizando su pasión por la perfumería, la cosmética y la moda. Esto la llevó a involucrarse plenamente en el sector, contribuyendo tanto en la distribución de aparatología y productos cosméticos como en roles estratégicos de dirección y desarrollo técnico de protocolos.



El centro que dirige se distingue por su ambiente acogedor y familiar. Su filosofía de trabajo está orientada hacia el desarrollo continuo y el conocimiento especializado, permitiendo ofrecer tratamientos personalizados según las características particulares de cada cliente, como el biotipo y el tipo de piel. Además, los protocolos diseñados son exclusivos y creados siguiendo una metodología propia que garantiza objetivos específicos para cada piel.

Una pieza clave en su enfoque es la preparación previa de la piel antes de cualquier tratamiento. Todos los clientes comienzan con una higiene básica mediante técnicas adaptadas como black cure, white cure o procedimientos personalizados, lo que asegura una base adecuada para el resto del programa de mantenimiento o mejora dermatológica.

Entre sus especialidades sobresale el tratamiento del acné, un problema cada vez más común en adultos. Su método incluye un abordaje integral que considera las diferentes etapas de la vida, buscando equilibrar y cuidar una piel afectada históricamente por esta condición, ofreciendo resultados visibles y sostenibles. Su experiencia y amplio conocimiento en principios activos le permiten crear soluciones eficaces y seguras, plenamente ajustadas a las necesidades únicas de cada cliente.