Pizzabar: el restaurante que está transformando la experiencia de disfrutar pizzas en L’Empordà

Desde su apertura hace menos de dos años, este singular restaurante se ha posicionado como un favorito en la Costa Brava. En el corazón del pueblo medieval de Sant Feliu de Boada, se erige Pizzabar, redefiniendo lo que significa disfrutar de una noche de pizzas. Este no es un establecimiento típico de pizzas napolitanas ni un clásico restaurante italiano. Pizzabar introduce una experiencia gastronómica donde el verdadero placer reside en el acto de compartir, brindar y saborear.

Abriendo sus puertas en mayo de 2024 bajo la visión de Rafa Blanc y José Bassols, junto a las hermanas Lali y Helena Rodellas, y con Fernando Duffo como anfitrión en sala, Pizzabar proporciona a L’Empordà una oferta refrescante y diferente. No se trata solo de la pizza—la cual es ciertamente el plato estrella—sino también del ambiente acogedor que transforma cualquier comida en una experiencia social inolvidable, perfecta para familias, amigos, parejas y turistas por igual.

En Pizzabar no encontrarás la típica pizza napolitana. En vez de eso, disfruta de una masa fina, ligera y crujiente, acompañada de tapas gourmet .Olvida la idea de comer rápido y salir corriendo; aquí se viene a deleitarse con exquisitos platos como gildas, ostras, y croquetas de pollo a «l’ast», todo armonizado con una botella de vino. Entre sus joyas culinarias destacan la pizza Carbonara y la pizza de Pera.

De un local cerrado a las mesas más codiciadas de la Costa Brava El año 2022 marcó un antes y un después para Rafa Blanc y José Bassols, quienes disfrutaban de frecuentes cenas en Sant Feliu de Boada. Fue entonces cuando notaron que uno de los restaurantes de la plaza había bajado sus persianas.

La historia que todos contaban era la misma: la feroz competencia de los ya establecidos locales del Baix Empordà había hecho mella, llevando al cierre de este negocio. Sin embargo, Blanc y Bassols vieron en este cierre una oportunidad. Sin dudar mucho, presentaron una oferta por el local y, tras cerrar el trato, comenzaron a dar vida a su sueño, Pizzabar, que abrió sus puertas en mayo de 2024.

Para perfeccionar su propuesta, los cuatro socios viajaron a un encantador pueblo en Umbría. Allí se empaparon de diferentes métodos de elaboración de la pizza, culminando en una masa única propia. Desde su gran apertura, el recibimiento fue impresionante. Pizzabar se llena casi todos los fines de semana durante todo el año y casi a diario en temporada alta. Su clientela, fiel y repetitiva, suele hacer reservas con días de antelación.